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La
necesidad de invertir en infraestructuras que permitan la
integración física de los países latinoamericanos
fue el eje de la reunión que mantuvieron ayer en
Bogotá los presidentes de Brasil y Colombia, José
Inacio Lula da Silva y Alvaro Uribe, respectivamente. Ambos
mandatarios, que mantuvieron un almuerzo en la Casa de Nariño,
destacaron que las redes de comunicación viaria y
ferroviaria son básicas para que los pueblos puedan
sentirse unidos, ya que cancelan las distancias y favorecen
la integración.
En este marco, tras la reunión
Uribe anunció que dentro de unos meses, gracias al apoyo de Lula, el Banco
de Desarrollo Brasileño (Bndes) otorgará a Colombia
un crédito de 200 millones de dólares que
servirá para financiar la construcción de
una autovía en el sur del país que unirá
a Brasil la costa colombiana del Pacífico.
Ambos presidentes también trataron el tema de la
integración energética. Uribe afirmó
que Brasil tiene que ser para Colombia en ejemplo
en el tema de la producción de biocombustibles. El
mandatario colombiano se refirió a la meta que se
ha prefijado el país vecino de exportar toda su producción
de petróleo en 2015, cubriendo las necesidades internas
de energía sólo con combustibles biológicos.
El Tratado que firmaron la CAN y el Mercosur fue citado
por ambos mandatarios como ejemplo de los avances alcanzados
en la integración suramericana, un proceso que
definieron como fundamental para el desarrollo de la región.
Terrorismo. Lula fue muy enfático al subrayar
que su país apoya a Colombia en la lucha contra cualquier
tipo de terrorismo y declaró que los brasileños,
"solicitados por el Gobierno colombiano, estaremos
dispuestos a asociarnos a iniciativas orientadas a restaurar
la convivencia entre todos los colombianos". El presidente
de Brasil reiteró su voluntad de luchar "por
un mundo multipolar, libre de las amenazas del terrorismo
y de la guerra".
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