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Sólo faltan nueve días para las
elecciones presidenciales en Bolivia. La gran oportunidad de los
bolivianos para olvidar la grave crisis política que arrastra
el país desde los útimos dos años, desde la
renuncia de Sánchez de Lozada. La cita en las urnas designará
un nuevo mandatario. Según las últimas encuestas,
el líder cocalero y candidato del Movimiento Al Socialismo
(MAS), Evo Morales, es el favorito y el que tiene más posibilidades
de ganar. Obtendría el 36% de los votos. A seis puntos de
diferencia se sitúa el ex presidente y representante del
Poder Democrático Social (Podemos), Jorge Quiroga. A pesar
de la ventaja, el líder cocalero no obtendría la mayoría
necesaria para dirigir el nuevo rumbo del país.
Las estimaciones de voto inquietan mucho al
sector empresarial del país. Los resultados que se pronostican
no le dan la mayoría a ninguno de los candidatos que encabezan
las encuestas. Evo Morales sería el más votado, además
también cuenta con el único partido que sigue estando
estructurado después de la crisis del 2003. A pesar de ello,
Jorge Quiroga también tiene el apoyo del sector empresarial
y se prevé que no quedará en un mal lugar después
de las elecciones.
Esta semana,
la Confederación de Empresarios privados de Bolivia (CEPB)
ha propuesto a los dos candidatos presidenciales que encabezan las
encuestas para las elecciones del próximo 18 de diciembre,
Evo Morales y Jorge Quiroga, que formen una coalición después
de las elecciones.
Una alianza que, según el presidente de la CEPB, Roberto
Mustafá, es necesaria para evitar la confrontación
política en el nuevo mandato. La sugerencia ya ha sido descartada
por los dos candidatos. Aseguran que esta unión es imposible
porque representan proyectos políticos muy distintos.
En
opinión de Roberto Mustafá, ni Evo Morales, ni Jorge
Quiroga, van a conseguir la mayoría absoluta. Dado que en
Bolivia no hay una segunda vuelta, los dos aspirantes estarán
obligados a buscar alianzas y apoyos en el Congreso para llevar
a cabo sus iniciativas políticas.
La
idea del presidente de la CEPB es respaldada por muchos analistas
locales. Existe el temor de que después de las elecciones
la situación política se pueda complicar más.
Si el resultado en las urnas es ajustado y los dos candidatos más
votados no suscriben un pacto, la gobernabilidad del país
estaría en peligro.
Los
expertos creen que si Evo Morales llega a la Presidencia y Quiroga
obtiene una amplia representación en el Congreso, la posibilidad
de sacar adelante nuevas propuestas sería mínima.
Si por el contrario Quiroga asumiera la Presidencia, Evo Morales
podría "hacer la vida política imposible desde
la calle". En definitiva, un panorama que no se diferencia
del actual, en el que no se consigue consenso para nada.
El
susto de Quiroga. Esta situación ha estado a punto
dar un giro completo. La candidatura de Jorge Quiroga ha estado
al filo de la legalidad. El pasado lunes, un concejal de la provincia
del Alto, miembro del partido M-17, Roberto de la Cruz, presentó
una demanda de inhabilitación contra el aspirante presidencial
de Podemos.
En
ese recurso se planteaba que todavía no había transcurrido
los cinco años que marca la ley para que un ex presidente
vuelva a presentar su candidatura. Jorge Quiroga, que ocupó
la Presidencia entre 2000 y 2001, tras la renuncia del general Hugo
Banzer quien dimitió por una grave enferdedad, por la cual
falleció en 2002, había sido habilitado para presentarse
a las elecciones de 2007. Fecha en la que originariamente estaban
planeadas las elecciones. Pero la Corte Suprema Electoral ha desestimado
esta demanda y ha aprobado su participación en estos comicios
anticipados.
Las
diferencias electorales. Mientras los analistas alertan
de las terribles consecuencias que podrían ocurrir, Evo Morales
y Jorge Quiroga resaltan en cada discurso electoral sus diferencias,
que son muchas. Hay divergencias en casi todos los puntos claves
sobre los que tendrá que trabajar el nuevo Gobierno. En el
tema de los hidrocarburos, el líder cocalero defiende la
nacionalización del sector, mientras que el representante
de Podemos apuesta por aplicar la nueva Ley petrolera y reconciliar
las relaciones entre el Estado y las empresas internacionales.
Lo
mismo ocurre con la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC)
con EEUU. Si Jorge Quiroga llega a la Presidencia, las negociaciones
que inició el ex presidente Carlos Mesa cobrarían
un impulso y se intentaría cerrar el tema. Sin embargo, si
Evo Morales se convierte en el nuevo mandatario, las conversaciones
se suspenderían y no se llegaría a suscribir este
convenio comercial.
Cada
día que pasa, los discursos de los candidatos sube de tono.
El último cruce de acusaciones también ha involucrado
al actual presidente transitorio, Eduardo Rodríguez. El MAS
está muy molesto con sus últimas declaraciones. El
mandatario ha solicitado a la Fiscalía General del Estado
que investigue una supuesta planificación del MAS para llevar
a cabo un golpe militar. Una acusación de la que el partido
de Evo Morales se ha desvinculado y ha negado tajantemente. Para
el MAS, la actitud de Rodríguez es claramente partidista
a favor de la candidatura de Quiroga, que también ha denunciado
estos mismos hechos.
Según
publican algunos medios locales, el mandatario ha pedido la puesta
en marcha de una investigación después de que uno
de los dirigentes del MAS, Román Loayza, asegurara que Evo
Morales iba a llegar al poder "por las buenas o por las malas"
y que para conseguirlo ya había contactado con militares
y policías.
El
MAS ha publicado un comunicado en el que asegura que estas declaraciones
están sacadas de su contexto. En el texto se critica que
se ha sesgado el discurso político-electoral de uno de sus
representantes y se ha manipulado de una forma totalmente partidista.
Jorge Quiroga también puso un recurso ante los tribunales
alertando de un posible golpe de estado.
Todavía
no hay nada definido. La cita del próximo 18 de diciembre
es clave para el futuro de Bolivia. Los únicos que pueden
decidir cómo quieren que sean los próximos cinco años
de legislatura son los bolivianos.
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