| El partido de Hugo
Chávez, Movimiento V República (MVR) ha obtenido el
88% de los escaños del Parlamento de Venezuela en las elecciones
legislativas celebradas el pasado 4 de diciembre. Los comicios,
en los que no participaron los principales partidos de la oposición,
registraron una abstención de más del 75%. Estos resultados
suponen que las formaciones políticas contrarias a Chavez
no tendrán presencia en la nueva Asamblea Nacional y por
ello han anunciado que en los próximos días comenzarán
a convocar movilizaciones en las calles. El único lugar donde
podrán hacer oposición.
Quizá lo tengan díficil. Los
ciudadanos venezolanos parecen estar desinteresados en participar
en movilizaciones. Así lo ha manifestado a Americaeconomica.com
la portavoz del opositor Proyecto Venezuela (PV), Mari Mogollón,
quien asegura que las manifestaciones últimamente son muy
escasas, no sólo por las medidas represivas que pueda aplicar
la Administración, sino porque la sociedad ya no responde
con entusiasmo. Mogollón opina que los venezolanos opuestos
a Chávez no saben quien es su líder. Proyecto Venezuela
tenía hasta el momento siete escaños en el Parlamento
venezolano y no acudió a las elecciones.
¿Y qué piensan hacer el conjunto
de la oposición para superar esta dificultad? Primero Justicia,
que antes de las legislativas tenía siete asientos en la
Asamblea Nacional parece tenerlo claro: el actual Poder Legislativo
no tiene legitimidad. Así lo ha asegurado su secretario general,
Gerardo Blyde, quien en declaraciones a Americaeconomica.com
indicó que su principal objetivo antes de que se celebren
las presidenciales en 2006, será recoger un número
suficiente de firmas de los venezolanos, con el fin de presentar
una propuesta de ley que obligue a la Administración a repetir
las elecciones.
A pesar de no tener representación parlamentaria,
los políticos opositores creen que aún puede jugar
un papel político. La portavoz de PV considera, que a pesar
de la pasividad que pueden mostrar los ciudadanos de participar
en las movilizaciones, la oposición intentará contactar
de forma directa con los ciudadanos y actuar como una sólida
herramienta capaz de intermediar entre el Estado y las peticiones
del pueblo bolivariano. Algunos miembros de la oposición
manifestaron a este medio sentirse arrepentidos por la decisión
de no haber acudido a las urnas.
Pero todo parece apuntar que esa conexión
entre el venezolano y la oposición tiene aún un largo
camino por recorrer. Según la última encuesta realizada
por Datanálisis, un 68% de los ciudadanos del país
aprueban la gestión del Gobierno de Chávez y un 51%
confía en al mandatario bolivariano. Además, de celebrarse
hoy las elecciones presidenciales, el 47% votaría por él.
Por su parte, el canciller venezolano, Alí
Rodríguez, aseguró que la elevada abstención
registrada durante el proceso no resta legitimidad a la composición
del nuevo Parlamento y añadió que incluso en países
donde la democracia está consolidada, hay escasos índices
de participación, como en EEUU. Esta opinión es compartida
por el presidente de MVR, William Lara, quien afirmó que
en la Asamblea Nacional habrá representantes de otros partidos
además del suyo. Lara ha manifestado su satisfacción
al calificar como un triunfo popular el resultado de las elecciones,
que han llevado a la Cámara a candidatos afines a la revolución
bolivariana.
Los partidos opositories posiblemente teman
que como declaró el mismo Chávez tras conocer el resultado
de las legislativas, al no haber participado en las elecciones 'les
haya llegado la hora de la muerte'.
Las afirmaciones del mandatario tienen respaldo
legal. Según establece la ley electoral, las organizaciones
políticas que no alcancen el 1% de los votos en los comicios
legislativos serán suspendidas y deberán renovar su
inscripción ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Esto
es cierto incluso para Acción Democrática (AD), uno
de los partidos más antiguos de Venezuela, con más
de 60 años de historia y que hasta el momento era el máximo
rival del gubernamental MVR, con un 20% de los 165 escaños
que hay en el plenario.
La OEA, preocupada. La misión
de la Organización de los Estados Americanos (OEA), destinada
a observar las elecciones legislativas de Venezuela, ha expresado
su preocupación por el significado que tiene para el sistema
democrático que gran parte de la oposición se haya
abstenido de participar en los comicios.
Según detalló en un comunicado,
aunque la OEA reconoce el derecho a no participar, teme que por
un retiro de la oposición, un sector importante de la ciudadanía
se quede sin representación en la Asamblea Nacional. Este
organismo asegura que toda democracia requiere de una oposición
institucional comprometida con la vía electoral para que
pueda participar con lealtad en el sistema democrático. Aún
así, la OEA destacó en su nota oficial el ambiente
de tranquilidad durante el desarrollo de los comicios y la adecuada
preparación de los centros de votación.
Sin embargo, el Gobierno de Venezuela se ha
mostrado extrañado por la omisión en el informe de
los atentados que rodearon las elecciones parlamentarias del domingo.
La cancillería bolivariana indicó que llama la atención
que no se haga referencia a los distintos actos terroristas, en
alusión a los explosivos que se colocaron en distintas partes
del país, incluso en la propia sede del Consejo Electoral
Nacional (CEN) y en el oleoducto que suministra petróleo
al Centro Refinador Paraguaná, la refinería más
importante del mundo, según publica la prensa regional.
Plan terrorista. El presidente
de la Asamblea Nacional de Venezuela, Nicolás Maduro, ha
denunciado la existencia de un plan terrorista financiado por la
Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), que supuestamente
pretendía evitar la realización de las elecciones
legislativas del domingo. El intento, que incluiría el asesinato
de Chávez, estaba organizado por oficiales retirados y según
las denuncias, financiado por la embajada de EEUU en Caracas.
El vicepresidente del Parlamento, Pedro Carreño,
y la diputada del MVR Filia Flores, han asegurado disponer de grabaciones
telefónicas que prueban la existencia del supuesto complot,
que podría haber terminado con la vida de 15.000 personas.
Ambos se han preguntado en declaraciones a los medios de comunicación
venezolanos si la retirada de los partidos de la oposición
guarda relación con el plan terrorista.
En el caso de que no existiese una presunta
vinculación entre las fuerzas de la oposición y la
organización del atentado, los partidarios de Chávez
en la Asamblea Nacional han asegurado que están dispuestos
a dialogar con las formaciones políticas que optaron por
no participar en las legislativas. En caso contrario, Carreño
ha advertido que podría iniciarse en Venezuela una confrontación
interna entre los principales líderes de la nación.
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