Viernes 9 de diciembre de 2005
 
El partido de Chávez venció con mayoría absoluta en las elecciones legislativas
 
Escaños en la calle
Víctor López
 

El partido de Hugo Chávez, Movimiento V República (MVR) ha obtenido el 88% de los escaños del Parlamento de Venezuela en las elecciones legislativas celebradas el pasado 4 de diciembre. Los comicios, en los que no participaron los principales partidos de la oposición, registraron una abstención de más del 75%. Estos resultados suponen que las formaciones políticas contrarias a Chavez no tendrán presencia en la nueva Asamblea Nacional y por ello han anunciado que en los próximos días comenzarán a convocar movilizaciones en las calles. El único lugar donde podrán hacer oposición.

Quizá lo tengan díficil. Los ciudadanos venezolanos parecen estar desinteresados en participar en movilizaciones. Así lo ha manifestado a Americaeconomica.com la portavoz del opositor Proyecto Venezuela (PV), Mari Mogollón, quien asegura que las manifestaciones últimamente son muy escasas, no sólo por las medidas represivas que pueda aplicar la Administración, sino porque la sociedad ya no responde con entusiasmo. Mogollón opina que los venezolanos opuestos a Chávez no saben quien es su líder. Proyecto Venezuela tenía hasta el momento siete escaños en el Parlamento venezolano y no acudió a las elecciones.

¿Y qué piensan hacer el conjunto de la oposición para superar esta dificultad? Primero Justicia, que antes de las legislativas tenía siete asientos en la Asamblea Nacional parece tenerlo claro: el actual Poder Legislativo no tiene legitimidad. Así lo ha asegurado su secretario general, Gerardo Blyde, quien en declaraciones a Americaeconomica.com indicó que su principal objetivo antes de que se celebren las presidenciales en 2006, será recoger un número suficiente de firmas de los venezolanos, con el fin de presentar una propuesta de ley que obligue a la Administración a repetir las elecciones.

A pesar de no tener representación parlamentaria, los políticos opositores creen que aún puede jugar un papel político. La portavoz de PV considera, que a pesar de la pasividad que pueden mostrar los ciudadanos de participar en las movilizaciones, la oposición intentará contactar de forma directa con los ciudadanos y actuar como una sólida herramienta capaz de intermediar entre el Estado y las peticiones del pueblo bolivariano. Algunos miembros de la oposición manifestaron a este medio sentirse arrepentidos por la decisión de no haber acudido a las urnas.

Pero todo parece apuntar que esa conexión entre el venezolano y la oposición tiene aún un largo camino por recorrer. Según la última encuesta realizada por Datanálisis, un 68% de los ciudadanos del país aprueban la gestión del Gobierno de Chávez y un 51% confía en al mandatario bolivariano. Además, de celebrarse hoy las elecciones presidenciales, el 47% votaría por él.

Por su parte, el canciller venezolano, Alí Rodríguez, aseguró que la elevada abstención registrada durante el proceso no resta legitimidad a la composición del nuevo Parlamento y añadió que incluso en países donde la democracia está consolidada, hay escasos índices de participación, como en EEUU. Esta opinión es compartida por el presidente de MVR, William Lara, quien afirmó que en la Asamblea Nacional habrá representantes de otros partidos además del suyo. Lara ha manifestado su satisfacción al calificar como un triunfo popular el resultado de las elecciones, que han llevado a la Cámara a candidatos afines a la revolución bolivariana.

Los partidos opositories posiblemente teman que como declaró el mismo Chávez tras conocer el resultado de las legislativas, al no haber participado en las elecciones 'les haya llegado la hora de la muerte'.

Las afirmaciones del mandatario tienen respaldo legal. Según establece la ley electoral, las organizaciones políticas que no alcancen el 1% de los votos en los comicios legislativos serán suspendidas y deberán renovar su inscripción ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Esto es cierto incluso para Acción Democrática (AD), uno de los partidos más antiguos de Venezuela, con más de 60 años de historia y que hasta el momento era el máximo rival del gubernamental MVR, con un 20% de los 165 escaños que hay en el plenario.

La OEA, preocupada. La misión de la Organización de los Estados Americanos (OEA), destinada a observar las elecciones legislativas de Venezuela, ha expresado su preocupación por el significado que tiene para el sistema democrático que gran parte de la oposición se haya abstenido de participar en los comicios.

Según detalló en un comunicado, aunque la OEA reconoce el derecho a no participar, teme que por un retiro de la oposición, un sector importante de la ciudadanía se quede sin representación en la Asamblea Nacional. Este organismo asegura que toda democracia requiere de una oposición institucional comprometida con la vía electoral para que pueda participar con lealtad en el sistema democrático. Aún así, la OEA destacó en su nota oficial el ambiente de tranquilidad durante el desarrollo de los comicios y la adecuada preparación de los centros de votación.

Sin embargo, el Gobierno de Venezuela se ha mostrado extrañado por la omisión en el informe de los atentados que rodearon las elecciones parlamentarias del domingo. La cancillería bolivariana indicó que llama la atención que no se haga referencia a los distintos actos terroristas, en alusión a los explosivos que se colocaron en distintas partes del país, incluso en la propia sede del Consejo Electoral Nacional (CEN) y en el oleoducto que suministra petróleo al Centro Refinador Paraguaná, la refinería más importante del mundo, según publica la prensa regional.

Plan terrorista. El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Nicolás Maduro, ha denunciado la existencia de un plan terrorista financiado por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), que supuestamente pretendía evitar la realización de las elecciones legislativas del domingo. El intento, que incluiría el asesinato de Chávez, estaba organizado por oficiales retirados y según las denuncias, financiado por la embajada de EEUU en Caracas.

El vicepresidente del Parlamento, Pedro Carreño, y la diputada del MVR Filia Flores, han asegurado disponer de grabaciones telefónicas que prueban la existencia del supuesto complot, que podría haber terminado con la vida de 15.000 personas. Ambos se han preguntado en declaraciones a los medios de comunicación venezolanos si la retirada de los partidos de la oposición guarda relación con el plan terrorista.

En el caso de que no existiese una presunta vinculación entre las fuerzas de la oposición y la organización del atentado, los partidarios de Chávez en la Asamblea Nacional han asegurado que están dispuestos a dialogar con las formaciones políticas que optaron por no participar en las legislativas. En caso contrario, Carreño ha advertido que podría iniciarse en Venezuela una confrontación interna entre los principales líderes de la nación.

 

 

 

 

 

 

 

 

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