Viernes 9 de diciembre de 2005
 
Michelle Bachelet ha obtenido el 45,87% de los votos y Piñera un 25,4%
 
Habrá segunda vuelta en Chile
Americaeconomica.com
 

Tras la celebración de la primera vuelta de las elecciones chilenas, la Concertación, la alianza de partidos que apoya la candidatura presidencial de Michelle Bachelet se enfrenta ahora al más temido de los escenarios: la ex-ministra del Gobierno de Lagos sigue siendo la favorita, pero tendrá que disputar una segunda contra Sebastían Piñera, el multimillonario conservador. Bachelet ha obtenido el 45,87% de los votos y Piñera un 25,4%. Aún así la candidata de socialdemocrátas y democristianos parece tener a mano la victoria.

A su izquierda, el candidato Tomas Hirsch ha conseguido un 5,39%. Si, como parece previsible estos electores optan por apoyar a Bachelet en enero, la candidata podría obtener un 51,17% en la próxima votación y vencer por un estrecho margen a Piñera sumará, probablemente, los sufragios del 23,23% de los electores que optaron por Joaquín Lavin. También hoy, Alfonso Zaldívar, presidente de la Democracia Cristiana de Chile, integrada en la Concertación, se ha apresurado a declarar que todas las figuras de su partido estarán disponibles para jugar el papel que sea necesario en la campaña electoral previa a la votación de enero.

Los analistas chilenos han acertado. Pero tras la primera votación, Michelle Bachelet, la aspirante de la Concertación, la coalición que llevó al poder al actual presidente, Ricardo Lagos, sigue siendo la favorita. Sus rivales han ganado mucho terreno en la recta final de la campaña electoral.

La alianza de socialistas y democristianos que ha ocupado el poder en los últimos años se enfrenta ahora a unas formaciones políticas conservadoras que han cambiado de rumbo y estrategia.

Sobre todo, los grupos que se articulan alrededor de Sebastián Piñera, un hombre que cuenta a su favor con haberse opuesto al general Pinochet durante la dictadura y hablar positivamente de los logros obtenido por Lagos durante su mandato. La estrategia ha sido buena. Sus expectativas de voto han subido durante la campaña del 16% al 25%. Una cifra que finalmente ha conseguido.

También está Joaquín Lavín, el representante de la derecha tradicional e histórico rival de Lagos en las presicenciales anteriores. Un hombre que se ha esforzado mucho en marcar la distancia con el pasado y que contaba con el respaldo aparente del 21% de los electores. Finalmente, el recuento le ha dado el 23,3% del escrutinio.

Una vez que se ha confirmado que habrá segunda vuelta, una eventual alianza de los partidarios de ambos en torno al candidato mejor clasificado podría resultar peligrosa para Michelle Bachelet. Algunas encuestas revelan que la suma de los electores potenciales de los aspirantes conservadores supone prácticamente el 50% del total.

En la recta final de la disputada campaña, Bachelet han contado con la inestimable colaboración de Soledad Alvear, la democristiana que peleó contra ella en las primarias y quien ocupó el Ministerio de Asuntos Exteriores en el Gobierno de Ricardo Lagos antes de intentar ganar la candidatura presidencial de la Concertación.

Algunos observadores creen que la irrupción de Alvear en la primera línea de batalla debía haberse producido antes. También la de Lagos, muy activo en este último tramo, pero quizá demasiado neutral al principio.

Esta ecuanimidad, bien valorada por los ciudadanos y correspondiente al perfil de moderación que le ha acompañado durante su mandato, no ha gustado a algunos activistas de la Concertación que le acusan en privado de no haber dado a Bachelet todo el respaldo que merecía y necesitaba.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.