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-¿Cómo
definiría la situación de su país a muy poco
de las elecciones nacionales que pueden marcar un antes y un después
en la política boliviana?
-El
problema de fondo que vive el país desde hace cinco años,
creo que es el de la polarización y el embate catastrófico
que se ha producido entre el movimiento indígena y el Movimiento al Socialismo (MAS),
por una parte, y entre los partidos tradicionales
y el movimiento regional de Santa Cruz, por otra. Y esto es catastrófico
porque ambos campos políticos tienen la capacidad de obstaculizarse,
bloquearse mutuamente, pero no de imponer sus puntos de vista, o
sus programas, o sus políticas, sino todo lo contrario. Es
un problema porque esa polarización, a mi parecer, no va
a ser resuelta en las próximas elecciones.
-Estamos
a menos de un mes de las elecciones presidenciales, que están
dando ganador a Evo Morales, con cinco puntos de ventaja sobre Jorge "Tuto"
Quiroga. ¿Puede haber otro candidato que pueda hacer contrapeso
a esta polarización?
-Según
las diversas encuestas, y una última encuesta que se publicó
hace poco más de una semana, Evo Morales tiene una ventaja
de más o menos tres puntos sobre Quiroga. Morales tiene el
31% y Quiroga el 28%, y hay un tercer contendiente, que es Samuel
Doria Medina y que ronda, más o menos, un 20%-22%. Aún
cuando pareciera que este candidato está en alza, faltan muchos
días para las elecciones y estas tendencias podrían
modificarse porque hay todavía un porcentaje bastante alto
(un 20%, aproximadamente) de indecisos, según las encuestas.
-Imaginemos
posibles escenarios: ¿cómo cree que van a reaccionar
las distintas fuerzas opositoras, según gane Morales, Quiroga
o Medina? ¿Qué va a tener que hacer quien gane para
poder gobernar y llevar adelante un país que está
en crisis?
-El
país sufre una crisis tremenda, histórica, de gobernabilidad.
Una crisis de Estado... El
escenario más probable después de las elecciones es
la persistencia de esta crisis de gobernabilidad, porque si Evo
Morales gana por mayoría relativa y es confirmado en el
Congreso, no va a tener una mayoría parlamentaria que haga
posible la gobernabilidad del país. Por otra parte, en las
elecciones de diciembre también se van a elegir, por primera
vez, directamente a los prefectos de los departamentos. Y tal como
van las encuestas, lo más probable es que en seis de los
departamentos del país, los prefectos elegidos van a ser
miembros del movimiento de 'Tuto’ Quiroga. Y por otra parte,
también en el Congreso, especialmente en el Senado, la mayoría
va a ser de Quiroga. Si
ocurre lo contrario, si 'Tuto’ Quiroga gana por mayoría
relativa, va a tener que enfrentarse a la oposición en las
calles, a la oposición directa, a las movilizaciones, los
bloqueos del MAS y de los movimientos sociales que apoyan al MAS.
Es un escenario muy peligroso y muy preocupante... y
sabemos que no es fácil, ya a Mesa no le salió muy
bien... Mesa
ha sido el peor presidente de Bolivia. Y ha sido catastrófico
su gobierno porque él pensó que con su propia personalidad,
sin ningún apoyo partidario, sin tener ninguna organización,
podía gobernar el país. Pero además con una
agenda populista y demagógica.
-¿Podemos
decir que el mayor error de gobernabilidad de Mesa, fue creer que
con su carisma podía llegar a resolver los problemas de Bolivia,
basándose en la alta popularidad que tenía?
-Él
pensó que para gobernar alcanzaba con el 'relacionismo’.
Fue un error de apreciación, de cálculo... Además,
el fracaso de su gobierno ha terminado dividiendo y polarizando
más al país.
-¿Por
qué está creciendo Medina?¿Cree que Medina
puede llegar a ser la alternativa para la gente que está
indecisa?
-No
me atrevo a hacer ninguna afirmación en ese sentido porque
las tendencias son todavía muy inciertas. No puedo afirmar
que Medina vaya a convertirse en una alternativa. Eso es lo que
él piensa. Él quiere preservarse y está haciendo
la campaña como el candidato de centro, de centro-izquierda,
superando la polarización que se ha planteado entre Evo Morales
y Quiroga. Pero como decía, es muy difícil en este
momento hacer una afirmación tajante porque faltan muchos
días para las elecciones y las tendencias pueden variar.
-¿Se
imagina el país gobernado por Evo Morales? No pregunto por
'Tuto’ Quiroga porque, de hecho, ya lo gobernó...
-A
estas alturas es probable que llegue a la presidencia. Lo que no
creo que pueda haber es que, una vez en la Presidencia, Evo Morales
tenga la capacidad de gobernar, porque va a estar asediado y obstaculizado
por varios centros, por muchos.... Mi
duda justamente -y esto puede sonar fuerte- tiene que ver con
que recién dijo que el peor presidente que ha tenido Bolivia
fue Carlos Mesa, que era un hombre culto, que tenía muy buena
imagen y que creyó que sólo con eso le iba a alcanzar.
Evo Morales tiene apoyo partidario, pero parece todo lo contrario
a lo que es una persona culta y formada y la pregunta es si sólo
con el apoyo partidario le va a alcanzar para dirigir un país
tan complejo como Bolivia. Creo que esa es la gran duda que existe
en América Latina... Comparto
esas dudas y mucha gente del país las comparte. Evo Morales
tampoco tiene un partido organizado porque el MAS no es un partido,
sino un frente de movimientos sociales que obedece a la lógica
de los movimientos sociales y no a la lógica de partidos. Y
su programa está dedicado a la nacionalización, a
la antiglobalización, etc., lo que lo hace un programa inviable.
Un programa que tal como está planteado va a paralizar y
va a debilitar y a sacudir económicamente al país.
-También
el tema de la secesión, de las regiones que se quieren separar,
de las revueltas sociales como las que se han vivido hasta hace
poco tiempo, son la mayor preocupación para quienes miran
al país desde afuera. ¿Desde adentro, son las mismas
preocupaciones?
-El
panorama es preocupante porque la perspectiva de que se produzcan
nuevamente grandes confrontaciones, de que haya revueltas, son las
más probables, especialmente como resultado de las elecciones. Hay
una crisis total de hegemonía. Los partidos que ganaron la
política del país en los últimos 20 años
se han derrumbado y hay un colapso del sistema de partidos. En ese
panorama de colapso no hay fuerzas políticas verdaderamente
organizadas como alternativas que puedan resolver el problema de
la hegemonía.
-Si
luego de las elecciones se agudizara la crisis y tuviera Bolivia
de nuevo un problema de acefalía política, ¿qué
habría de esperar? Porque ya con la crisis anterior, cuando
cayó Sanchez de Lozada en algún momento se llegó
a barajar la posibilidad de una especie de intervención de
la OEA. ¿Se han planteado esas posibilidades?
-Sí,
obviamente hay toda una avalancha, una oleada de especulaciones
sobre estas elecciones, que toman en cuenta muchos escenarios: la división del país, el colapso del Estado, de la
intervención de la ONU, de la intervención de los
vecinos, etc. Se están manejando todas esas hipótesis. Pero
no sé, yo no creo no va a haber una gran división
del país. Lo que sí puede haber es una confrontación
que lleve a una salida de fuerza a esta crisis de hegemonía
y crisis de Estado. Eso sí es probable, pero sin división
del país.
*René
Antonio Mayorga es subdirector del Centro Boliviano de Estudios
Multidisciplinarios (CEBEM), Dr. phil. con especialidad en Ciencias
Políticas y Metodología por la Universidad Libre de
Berlín. Sus áreas de investigación son la
problemática institucional de la democracia y el Estado,
así como los problemas metodológicos en las ciencias
sociales.
Esta entrevista fue realizada el pasado 1 de diciembre
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