Viernes 9 de diciembre de 2005
 
La agencia es generosa con las Administraciones españolas salvo con el Ayuntamiento de Madrid
 
Gallardón no convence a S&P
Raúl Pozo
 

El idilio entre la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor’s y las administraciones españolas es manifiesto, pero sigue contando con la excepción del Ayuntamiento de Madrid, que despierta preocupación por su elevado endeudamiento.

En los últimos 12 meses, la agencia ha publicado hasta diez notas favorables para las diferentes administraciones españolas cuya deuda califica. A finales de noviembre, la agencia rebajó la calificación del Ayuntamiento de Madrid desde AA+ hasta AA, al considerar que su capacidad de autofinanciación se ha deteriorado como consecuencia del recorte del ahorro bruto y el creciente endeudamiento desde 2003.

De hecho, la agencia estima que la deuda sobre ingresos totales del Ayuntamiento y sus empresas participadas ha venido creciendo de forma notable durante los últimos años y considera que podría alcanzar el 140% a finales de 2007.

En cuanto a la evolución del ahorro bruto, S&P recuerda que las cifras han pasado desde un 27% en 1999 hasta el 6,5% con el que se espera que se cierre el presente ejercicio. Mientras, los impuestos se han mantenido inalterados, pese a que la ciudad ha emprendido una ambiciosa serie de mejoras tanto de infraestructuras como de servicios.

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, se ha mostrado en más de una ocasión partidario de incrementar los impuestos, en una actitud discrepante con el planteamiento económico de la formación política a la que pertenece, el Partido Popular.

En círculos financieros ha llamado la atención el hecho de que los comentarios de la agencia sobre la Comunidad de Madrid han sido más benévolos. Las discrepancias entre la presidenta de la región, Esperanza Aguirre, y Gallardón han sido destacadas en numerosas ocasiones, sobre todo por tratarse de dos políticos del mismo partido.

A comienzos del presente año, S&P decidió no modificar los ratings de la Comunidad de Madrid pese a que la Agencia Europea de Estadística (Eurostat) estimó que la deuda de la empresa pública Mintra debería consolidar con la de la Comunidad de Madrid. Sin embargo uno de los aspectos que destacaba la agencia para rebajar el rating del Ayuntamiento de Madrid era el notable endeudamiento de sociedades como Calle 30, encargada de las obras de mejora de la autopista de circunvalación M-30.

A finales del pasado año, la agencia rebajó de “estable” a “negativa” la perspectiva sobre la deuda del Ayuntamiento de Madrid con las mismas consideraciones que las empleadas para recortar la calificación. S&P también emitió un informe poco antes de que se eligiera la sede de los Juegos Olímpicos de 2012, a cuya organización aspiraba Madrid, en la que reflejaba que la capital de España sería, junto a Moscú, la que recibiría un impacto más acusado en su endeudamiento si fuera designada para organizar el evento.

Antes, la agencia había confirmado los ratings de Cataluña, Andalucía, Vizcaya, Aragón y Galicia. El último ejemplo ha sido la calificación sobre el Ayuntamiento de Málaga, con la ratificación del rating A otorgado al comienzo de la cobertura. S&P valora la mejora en la gestión de la administración, sobre todo en el plano de la recaudación de impuestos.

El debut de Aranjuez. Aranjuez se convirtió este año en el cuarto Ayuntamiento español, el primero menor de 100.000 habitantes, en contar con una calificación de S&P. La agencia le concedió la triple B con perspectiva "estable". Por el momento, los gestores de la localidad madrileña parecen convencer más a la agencia que el equipo de Gallardón.

 

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