| El
presidente Néstor Kirchner y la ministra de Economía argentina,
Felisa Miceli, se reunieron ayer miércoles con los
representantes del sector industrial, los más
favorecidos por la política del dólar alto.
En el encuentro, los empresarios se comprometieron a no
subir los precios pero impusieron una condición:
no quieren cambios en las relaciones económicas entre
los países del Mercosur.
Según
el diario argentino Página 12, Kirchner
y Miceli convocaron a los industriales para analizar los
últimos acuerdos que ha consensuado el Consejo del
bloque comercial latinoamericano. Una de las resoluciones
mantendrá hasta final de 2008 los mismos regímenes
de importación que ahora están vigentes y
benefician tanto a los empresarios argentinos.
Con
este acuerdo, la industria local podrá continuar
importando bienes de capital de los países miembros
del Mercosur con un arancel cero. Pero no sólo las
compras de maquinarias para renovar el sector productivo
tienen ventajas, los empresarios también seguirán
recibiendo el 14% de los impuestos que pagan en concepto
de fabricación y comercialización.
Kirchner
y Miceli aprovecharon la reunión para explicar cuáles
serán los planes económicos para el próximo
año. En 2006, el objetivo será el mismo: contener
la inflación. Y para conseguirlo, el Gobierno intentará
ampliar los acuerdos para rebajar los precios con el sector
privado.
Unos
pactos similares a los que ya ha conseguido con los supermercados,
que abaratarán un 15% los precios de más de
300 artículos de primera necesidad, y con las
farmacéuticas, que bajarán un 10% los precios
de 216 medicamentos y la congelación de los precios
de los demás compuestos.
|