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Fuentes
del sector petrolero han declarado a Americaeconomica.com
que las primeras declaraciones del virtual vencedor de las
elecciones bolivianas, Evo Morales, pueden "asustar"
a los inversores extranjeros. El líder cocalero aseguró
ayer que declararía ilegales los 70 convenios que
el Estado tiene suscritos con petroleras internacionales
y los transformaría en contratos de servicios. Los
expertos consideran que la remodelación del sector
se debería hacer con máxima cautela y que,
al mismo tiempo, se tendría que implantar un sistema
de seguridad jurídica para los inversores internacionales.
Los
inversores extranjeros han prestado una atención
especial al desarrollo del proceso electoral boliviano,
en el que cumpliendo con todos los pronósticos ha
vencido el candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Las fuentes consultadas por este diario aseguran que esta
expectación se debe a que el posible triunfo de Evo
Morales, ahora confirmado, ya auguraba cambios en el sector
de los hidrocarburos.
Los
expertos insisten en la idea de que las futuras reformas,
que ya han quedado perfiladas en el primer discurso de Evo
Morales, tendrían que ponerse en marcha en un marco
de seguridad jurídica que convenciera a los inversores
internacionales que ya tienen operaciones en el país.
En sus opiniones, si las reformas son precipitadas y no
tienen el consenso empresarial, Bolivia dejará de
recibir los recursos necesarios para desarrollar la industria
del gas y del petróleo.
Los
observadores ponen como ejemplo lo que sucedió ayer
en la Bolsa de Valores de Madrid. En el parqué español,
la cotización de las acciones de la petrolera Repsol
YPF bajaron un 2,31%. Para evitar respuestas como ésta,
los expertos creen que el nuevo Gobierno, liderado por Evo
Morales, tendría que iniciar un diálogo con
el sector empresarial y llegar a unos acuerdos mínimos
que marquen unas nuevas reglas del juego. Además,
del compromiso de ambas partes de cumplirlas.
Según
algunos datos técnicos de la Cámara de Hidrocarburos
Boliviana (CHB), Bolivia necesita más de 1.000 millones
de dólares (832,84 millones de euros) para explotar
las reservas ya descubiertas. Los expertos han declarado
que el Estado por sí solo no dispone de todos estos
recursos y que la intervención del sector empresarial
privado es imprescindible para el desarrollo del sector.
Tanto
la CHB, como la Confederación de Empresarios Privados
de Bolivia (CEPB), las organizaciones a las que más
les afectarán los cambios petroleros que quiere llevar
a cabo Evo Morales, han publicado comunicados de prensa
por separado. Ambos en la misma dirección, sugieren
al nuevo Gobierno que no actúe sin respetar los intereses
empresariales en el país.
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