| El
ministro de Energía venezolano y presidente de Pdvsa,
Rafael Ramírez, ha advertido a la petrolera
Exxon que el próximo 1 de enero Pdvsa tomará
el control del yacimiento que la compañía estadounidense explota en el país,
Quaimare-La Caiba, si antes de que acabe el año no
transforma sus convenios operacionales a los nuevos modelos
de contratos de la Ley de Hidrocarburos de 2001.
Las
declaraciones de Ramírez han tranquilizado a la hispano
argentina Repsol YPF, socia
de Exxon en Quaimare-La Caiba. El Gobierno de Hugo Chávez
había anunciado que si la estadounidense no acataba
la ley no le permitirían ampliar sus negocios en
el país. Esta amenaza también implicaba a
Repsol, quien también podría ver en peligro
sus planes de expansión.
El
temor ha desaparecido. El ministro venezolano ha descartado
que vaya a penalizar a Repsol, que sí ha transformado
sus contrato a la nueva modalidad de "empresas mixtas",
en las que Pdvsa tendrá una participación
mínima del 60%.
Ramírez
no ha despejado las dudas con una declaración oficial,
pero lo ha dejado ver con el ejemplo de lo que ocurrirá
en otro yacimiento que opera Exxon junto a Pdvsa. El ministro
ha declarado que si llega la fecha límite y no ha
habido cambios en los convenios, la petrolera estatal comprará
la participación de la compañía estadounidense
en el Cerro Negro, situado en el Estado de Monagás.
Ramírez
ha considerado que esta situación es decepcionante
y ha confesado que no entiende qué motivos frenan
a Exxon en este asunto. El ministro ha señalado que
la obligación del Ejecutivo es hacer cumplir una
ley, por eso la expulsarán de Venezuela. En su opinión,
la dirección de la compañía puede emprender
las acciones legales que consideren oportunas.
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