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Martes 20 de diciembre de 2005 
 
Bush vuelve a enfrentarse al Congreso y al Senado por el presupuesto de Defensa
 

El presidente de EEUU, George Bush, protagoniza en estos días un nuevo enfrentamiento con las cámaras que vuelve a demostrar la incapacidad de la Casa Blanca para controlar a la mayoría republicana. Esta vez, el presupuesto de Defensa está en el centro de la pólemica.

En una sesión interminable, que se alargó hasta las seis de la mañana, el Congreso aprobó ayer el nuevo presupuesto para la Defensa que estará en vigor durante 2006.

El ajustadísimo resultado de la votación (212-206) demuestra que, al menos nueve republicanos se opusieron al texto, que incluye una polémica provisión, no cuantificada aún, para financiar las prospecciones petrolíferas en la reserva natural de Alaska.

Una intención declarada de Bush desde que llegó a la Casa Blanca que reiteró hace una semana en su último discurso público sobre el estado de la economía.

El proyecto de ley aprobado incluye a la vez unos gastos totales para Defensa de 453.000 millones de dólares, cerca del 43% del gasto inicialmente estimado para todas las agencias federales y un recorte en otras partidas de 39.700 millones de dólares que afectará, sobre todo, a los programas sociales, según los demócratas.

Senado. Pero la partida aún no está ganada. Los demócratas y sus nuevos aliados republicanos van a oponerse a esta proposición de ley en el Senado, donde aspiran a bloquearla y reenviarla al Congreso.

La aprobación del texto está también ligada a la prórroga que la Casa Blanca quiere conseguir en la Ley Especial Antiterrorista, que expira el 31 de diciembre y que los senadores, tras las últimas noticias, no están muy dispuestos a conceder. De momento, todo sigue abierto.

Filtraciones. La Casa Blanca ha iniciado una investigación para saber de dónde han salido las filtraciones que permitieron al New York Times conocer la información de las escuchas telefónicas aprobadas por el presidente sin autorización judicial. No va a serles fácil. Los rumores apuntan en Washington hacia el entorno de la CIA.

Kerry. John Kerry, el rival de Bush en las últimas Presidenciales, fue uno de los parlamentarios demócratas más duros a la hora de calificar la estrategia del entorno de la Casa Blanca en el Congreso con el presupuesto de Defensa.

El senador, que anticipó que la Cámara alta rechazará la proposición de ley, ha declarado, según la agencia Bloomberg, que “resulta inmoral unir en un mismo proyecto de ley, la paga de los soldados y los fondos para devastar Alaska”. Desde la mayoría republicana se contestaban estas afirmaciones asegurando que el suministro de energía también es estratégico para la defensa nacional.

Pero, la Casa Blanca no está segura. El vicepresidente Cheney, que se encontraba en Pakistán ha regresado con urgencia. Quieren que esté presente en el Senado, por si tiene que votar.


 

 
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