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El
Gobierno de Brasil quiere cancelar su deuda con el Club
de París, que alcanza los 5.765 millones de dólares
(4.800 millones de euros) y cuyo vencimiento está
fijado en diciembre de 2006, según ha declarado el
ministro de Hacienda, Antonio Palocci. Algunos analistas
citados por la prensa regional consideran que esta decisión
forma parte de una estrategia con la que el presidente brasileño,
Ignacio Lula da Silva, espera mejorar la imagen del país
en los mercados externos.
El
anuncio se realizó después de la reunión
de Gabinete convocada el pasado lunes por Lula y tan sólo
dos semanas después de que el Ejecutivo brasileño
decidiese cancelar también la deuda de 15.500 millones
de dólares (12.905 millones de euros) con el Fondo
Monetario Internacional (FMI), que vencía en 2006
y 2007.
Los
medios de comunicación locales indican que con esta
actuación, Lula espera que mejore la clasificación
de Brasil realizada por las agencias evaluadoras de riesgo.
El objetivo es lograr el denominado grado de inversión
de las agencias, que permitiría al país tener
acceso al multimillonario mercado de los fondos de pensiones
internacionales.
Para
cumplir esta meta, el Tesoro brasileño retiró
este año de circulación 4.500 millones de
dólares (3.746 millones de euros) en C-Bonds, los
títulos emitidos durante la renegociación
de la deuda externa y que fueron sustituidos por otros con
vencimiento más largo, tal como explica la prensa
regional.
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