| El
presidente de Brasil, Ignacio Lula da Silva, esperará
hasta el primer trimestre de 2006 para hacer pública
su decisión de si finalmente se lanzará a
buscar la reelección presidencial. El mandatario
brasileño, que dejó entrever que podría
no ser candidato si las encuestas persisten en vaticinar
su derrota, ha pedido a su equipo de ministros durante el
último consejo, al que de forma extraordinaria no
tuvo acceso la prensa, que los próximos meses se
conviertan en un 'periodo de realizaciones'.
El
que fuera brazo derecho de Lula, José Dirceu ha asegurado
que si el mandatario brasileño quiere un segundo
mandato, tendrá que detallar ante el electorado cuáles
serán sus planes de gobierno. Según pública
la prensa regional, Dirceu ha recordado que ya "nadie
le votará porque se trate de Lula, como en 2002",
en relación a la caída de popularidad que
el presidente de Brasil ha registrado en los últimos
meses.
Además,
según un reciente sondeo realizado por el Instituto
Datafolha, Lula sería derrotado por el alcalde de
Sao Paulo, José Serra, de celebrarse hoy las elecciones.
Serra obtendría el 36% de votos en la primera vuelta
frente al 29% del respaldo popular que conseguiría
Lula. Una victoria que se repetiría en la segunda
ronda, en la que Serra ganaría con un 56% del sufragio
ante un 36% que tendría el mandatario brasileño.
Pero
la caída de popularidad del mandatario brasileño
responde también a los escándalos de corrupción
a los que actualmente se enfrenta el Gobierno de Brasil.
Una situación que según el diario brasileño
O Globo, podría llevar a los partidos que
respaldan al Ejecutivo a no apoyar a Lula en la búsqueda
de una segunda presidencia de otros cuatro años.
|