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Congreso de México ha realizado un llamamiento a
los parlamentos de América Latina y de Europa con
el objetivo de convocar una ofensiva diplomática
contra la reforma migratoria de EEUU. El presidente de la
Comisión Permanente de la Cámara de Diputados,
Heliodoro Díaz Escárraga, indicó que
apelará a la solidaridad de distintos países
para definir una postura unificada de rechazo a un proyecto
de ley que criminaliza el fenómeno migratorio y que
en su opinión, viola los derechos humanos.
Esta
decisión se produce días después de
que la Cámara de Representates estadounidense aprobase
con 239 votos a favor y 182 en contra, la Ley de Protección
Fronteriza, Antiterrorismo y Control de Inmigración
Ilegal. El texto propone la construcción de un muro
fronterizo entre EEUU y México de más de 1.000
kilómetros y convierte en un delito la presencia
de ciudadanos indocumentados en su territorio.
Díaz
Escárraga, miembro del Partido Revolucionario Institucional
(PRI), aseguró que también pedirá la
ayuda de los políticos de Argentina, Brasil y Venezuela,
países con los que en los últimos meses, México
ha tenido diferencias diplomáticas. Sobre todo desde
que el mandatario mexicano, Vicente Fox, manifestase durante
la celebración de la Cumbre de las Américas,
que "existen presidentes, por fortuna los menos, que
culpan al exterior de todos sus problemas", en alusión
a los de Venezuela y Argentina.
Primeras
reacciones. Hasta el momento, el primero en responder
a este llamamiento ha sido el coordinador del gubernamental
Partido de Acción Nacional (PAN), José González
Morfín. El legislador panista, en declaraciones
a la prensa mexicana, ha subrayado que la iniciativa de
Díaz Ezcárraga es a título personal,
y no en nombre de todo el Congreso de México.
González
Morfin ha asegurado que este tipo de convocatorias internacionales
contra una reforma de ley no sirven, por lo que es necesario
establecer un diálogo con las autoridades de ambos
países con la intención de llegar a un acuerdo
que garantice la seguridad de la frontera.
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