| El
Partido Revolucionario Institucional de México (PRI),
con mayoría en el Congreso y el Senado del país
azteca, ha criticado la decisión de la Cámara
de Representantes estadounidense de aprobar con 239 votos
a favor y 182 en contra, la Ley de Protección Fronteriza,
Antiterrorismo y Control de Inmigración Ilegal. El
texto propone la construcción de un muro fronterizo
entre EEUU y México de más de 1.000 kilómetros
y convierte en delito la presencia de ciudadanos indocumentados
en territorio estadounidense.
Los
miembros del PRI han advertido que con el endurecimiento
de las políticas migratorias impulsado por Washington
se incrementará el número de muertes, accidentes
y persecución de inmigrantes. Además, los
diputados priístas han pedido al presidente de México,
Vicente Fox, que se reúna de forma urgente con su
homólogo George Bush, para intentar que se congele
una ley que en su opinión, convertirá a 11
millones de indocumentados en criminales.
Expertos
en seguridad de frontera han asegurado incluso que no hay
muro que pueda ser 100% efectivo porque la gente haría
un túnel, lo treparía o entraría por
Canadá, cuyo límite con EEUU es dos veces
más largo y cuenta con escasas medidas de seguridad.
Una
nación de inmigrantes. Fox ha comparado
el muro propuesto por EEUU con el que se construyó
en Berlín durante la celebración del Día
Internacional del Migrante, celebrado el pasado domingo.
El mandatario mexicano considera que la iniciacitiva es
un acto de hipocresía para una nación creada
por inmigrantes.
Fox
ha pedido a Washington que reconsidere su actitud y ha recordado
que EEUU precisa mucha mano de obra para conseguir que su
economía sea competitiva frente a Asia. Según
datos del departamento responsable del presupuesto del Congreso
estadounidense, uno de cada siete trabajadores de EEUU es
inmigrante y el 70% del total proceden de México
y Centroamérica.
No
obstante, Washington parece no haber escuchado los deseos
de la nación vecina. De hecho, el proyecto de ley
que aprobó el viernes en el Parlamento estadounidense
no incluye la propuesta de México para abrir la contratación
temporal de trabajadores del país azteca, lo que
implicaría permisos de residencia temporales en territorio
estadounidense. El texto sólo contempla un endurecimiento
de los proyectos migratorios que Washington ya tiene puestos
en marcha.
|