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El anuncio realizado por el gobierno argentino
de que pagará antes de que termine el año toda su deuda con el Fondo
Monetario Internacional (FMI), unos 9.810 millones de dólares (8.175 millones
de euros), ha sido recibido positivamente tanto por el organismo de crédito
multilateral como por Washington. Los empresarios argentinos han apoyado la medida,
que también ha sido alabada por el presidente venezolano, Hugo Chávez,
y el canciller brasileño, Celso Amorin. Sin embargo, el mercado no ha reaccionado
positivamente a la decisión de Néstor Kirchner, que llega tan sólo
tres semanas después de que Roberto Lavagna, artífice de la renegociación
de la deuda en default, dejara el cargo de ministro de Economía
y fuera sustituido por Felisa Miceli.
Tras conocerse la noticia, el
peso argentino caía a mínimos de 2003 frente al dólar y la
Bolsa de Buenos Aires reaccionaba a la baja, así como el mercado de deuda.
En concreto, la moneda argentina se depreciaba hoy un 0,7% frente al dólar,
que se cambiaba a 3,035 pesos. El índice Merval perdía un 1,8% mientras
que el precio del bono a 30 años descendió un 1% y se situaba en
81 centavos. La reacción del mercado tiene que ver con las declaraciones
con las que varios representantes del Gobierno austral han explicado y justificado
su decisión: devolver a Argentina la libertad de decisión sobre
su política económica. Según varios expertos, el mercado
tiene miedo de que la Administración austral, una vez que no tenga que
preocuparse de complacer al Fondo para que éste acceda a refinanciar sus
deudas, emprenda una política de ampliación del gasto que a su vez
potenciaría las ya fuertes presiones inflacionistas. La inflación
en el país austral ha alcanzado el 12% en los primeros 10 meses del año,
lo que muchos analistas achacan a que el gasto del Estado se ha incrementado en
el mismo período en un 43%. Miceli. Llama la atención
que, por el momento, entre los ministros que han salido a defender públicamente
la medida no está la titular de Economía. En cambio, sí lo
ha hecho el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien esta misma semana
viajó a Madrid con Miceli para entrevistarse con representantes de empresas
españolas con intereses en Argentina y con miembros del Gabinete de José
Luis Rodríguez Zapatero. Se comentaba que Fernández y Miceli pedirían
al Gobierno español su apoyo en las negociaciones de Argentina con el FMI
para la renegociación de la deuda, por el hecho de que el director gerente
del Fondo, Rodrigo Rato, es también español. Pero al día
siguiente de que la delegación ministerial volvía a Buenos Aires,
quedaba claro que las intenciones del Gobierno argentino eran otras.
Fernández explicó que la cancelación de la deuda con el FMI
permitirá que Argentina recupere su autonomía de decisión.
"Tuvimos una deuda que nos condicionó muchísimo; el FMI es
un prestamista de última instancia que, por esta condición, adquiere
el derecho de ser auditor de la economía y de fijar condiciones",
dijo el jefe de Gabinete. Sin embargo, Fernández matizó que la autonomía
reconquistada no se utilizará "para hacer lo que nos plazca",
sino para seguir adelante con una política económica responsable.
Por su parte, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo
que la decisión da certidumbre a los inversores extranjeros que quieran
invertir en el país. Y diferentes patronales del sector industrial y del
comercio también alabaron la medida. Sin duda la felicitación
más colorista al Gobierno de Kirchner llegó desde Venezuela. Hugo
Chávez ofreció a Buenos Aires todo su apoyo en la tarea de "librarse
de las garras del FMI". Venezuela compró cerca de 1.000 millones de
dólares de la deuda argentina este año, de la que ya revendió
400 millones. Y Chávez dio a entender que estas compras podrían
repetirse, porque "si (a Argentina le) hace falta un apoyo adicional, nosotros,
hasta donde podamos, estaremos apuntalando la decisión del presidente Néstor
Kirchner". Los dos grandes bancos españoles, Santander y
BBVA, presentes en Argentina con el Banco Río de la Plata y el Banco Francés,
respectivamente, se verán beneficiados por la cancelación de la
deuda con el Fondo, según un informe de Caja Madrid Bolsa dado a conocer
hoy. Los analistas de la caja de ahorros española consideran que la decisión
de Buenos Aires proporcionará "una mayor estabilidad financiera"
al país austral en 2006 y 2007, lo que a su vez favorecerá el negocio
de los bancos. Argentina representaba al cierre del tercer trimestre
un 1,5% del beneficio consolidado del Santander y un 4% del de BBVA. |