Viernes 16 de diciembre de 2005
 
Washington impide que Cuba juegue el Mundial de Béisbol Profesional
 
No habrá partido del Siglo
J. Jameson
 

Una semana después de que el vicepresidente cubano José Ramón Fernández confirmara en un discurso televisivo que la selección nacional de la isla participaría en el Torneo Mundial de Béisbol Profesional, Washington ha paralizado los planes deportivos cubanos. La Oficina para el Control de Bienes extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de EEUU, ha anunciado que no concederá a Cuba la licencia necesaria para participar en la competición.

Los equipos que participan en el torneo necesitan de un permiso que concede la OFAC, ya que en cada partido las selecciones van a obtener beneficios económicos. La institución estadounidense ha alegado que estas ganancias son incompatibles con el embargo al Gobierno cubano. Además, los titulares de la OFAC han sugerido que la participación de la selección cubana en este Mundial sea reemplazada por la del equipo de exiliados cubanos que reside en EEUU.

La dirección de las Grandes Ligas y las asociaciones de jugadores han adelantado que no van a nombrar a ningún sustituto porque van a apelar la decisión de la OFAC. El comisionado de las grandes ligas estadounidenses, Bud Selling, ha asegurado que en el caso de que definitivamente Cuba no pueda disputar el Mundial, el equipo de exiliados cubanos no participará en el torneo, su puesto lo ocupará Colombia o Nicaragua.

La decisión de la OFAC se produce unos días después de que el exilio radical de Miami también intentara impedir la participación de Cuba en el Mundial. El conocido anticastrista radical y congresista por Florida, Lincoln Díaz Balart, expresó en una sesión del Congreso su desacuerdo en que la selección de la Isla compitiera en el Clásico Mundial en el que se enfrentan habitualmente las selecciones de las principales ligas profesionales del mundo. Para este furibundo anticastrista la selección cubana que acuda a este torneo debe estar formada por los mejores jugadores nacidos en la Isla que juegan en EEUU, donde, según sus datos hay 22 cubanos.

Pero esta vez, sus posiciones políticas no fueron compartidas ni siquiera por buena parte de sus correligionarios que, con el corazón dividido, como aficionados a este deporte también suspiran por un enfrentamiento Cuba-EEUU que aclare definitivamente qué país merece el primer puesto en la jerarquía global de esta disciplina. Cuba, como equipo "amateur", acumula el mayor número de títulos mundiales y olímpicos de su categoría, incluidos los oros en los dos torneos más recientes y suele vencer con gran facilidad al combinado universitario estadounidense al que se enfrenta en estas competiciones.

La duda está en si también Cuba podría ganar a un equipo compuesto por los mejores profesionales de la liga estadounidense, muchas de cuyas actuales estrellas han nacido también en la Isla. Este "morbo", siempre presente entre la afición, motivó la invitación a La Habana de Bud Selling.

Son 16 los equipos que jugarán la competición encuadrados en cuatro grupos en la fase previa. Si pudiera participar, la selección de la Isla estaría en el Grupo C y sus primeros contrincantes serán complicados: Puerto Rico, Holanda y Panamá. La fase clasificatoria del torneo comenzará el 3 de marzo del año que viene en Puerto Rico.

 

 

 

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