Viernes 16 de diciembre de 2005
 
Con sólo el 8% de los datos escrutados, el líder del MAS tendría el 47% de los votos y Quiroga el 37%
 
Evo Morales, virtual vencedor de las elecciones bolivianas
Americaeconomica.com
 

Según los primeros datos oficiales de las elecciones generales de Bolivia, Evo Morales habría vencido con un 47% de los votos, frente al 37% del respaldo de los ciudadanos que obtiene su principal rival, Jorge Quiroga. Estas cifras han sido reveladas por la agencia Reuters, que cita fuentes de la Corte Nacional Electoral (CNE), aunque hasta el momento sólo corresponden al 8% del sufragio contabilizado. Sin embargo, todo apunta a que Morales y su partido, Movimiento al Socialismo (MAS), se convertirán en el nuevo Poder boliviano.

Pero aunque todavía hay que esperar a que la Corte Nacional Electoral (CNE) difunda los resultados definitivos en los próximos días, las principales empresas consultoras han concedido la victoria virtual al MAS. Según la firma Apoyo, Opinión y Mercado, el partido político de Morales habría conseguido el 51,1% de los sufragios, la mayoría absoluta del Parlamento, mientras que la formación política de Quiroga, Poder Democrático y Social (Podemos), obtendría el 31,1% del apoyo popular.

Ante estos resultados, Quiroga ha sido la primera persona en reconocer el triunfo de de su rival ante las distintas televisiones del país. Por su parte, Morales en su primera aparición pública después de celebrarse los comicios, ha asegurado que para Bolivia comienza una nueva etapa con igualdad, justicia social, paz y equidad. Pero el aspirante del MAS también tuvo en la celebración de su victoria palabras de reproche para los funcionarios de la CNE, quienes en esta jornada han sido criticados por haber ordenado la depuración de más de un millón de personas del Padrón Electoral, precisamente en las poblaciones donde el MAS tiene más apoyo.

Estos datos de los comicios no han causado sorpresa entre la población boliviana. De hecho, los sondeos previos a las elecciones otorgaban a Morales una ventaja de cinco puntos porcentuales frente a Quiroga. El candidato del MAS, que aseguró tener el apoyo del ex presidente español Felipe González, ante más de 45.000 personas en un mitin en la ciudad de Cochabamba, señaló que mantendrá la estabilidad social y macroeconómica del país "porque es un patrimonio de todos los bolivianos".

Morales contará además con el apoyo de los altos mandos del Ejército. En una reunión celebrada la semana pasada, el jefe del Estado Mayor, el general Marco Antonio Vásquez, garantizó la subordinación de los militares a quien es ahora virtual vencedor de las elecciones generales.

Petroleras. Ahora bien, hay incógnitas. Y algunas muy grandes, como el futuro del sector petrolero. Desde luego, una posible victoria de Morales en los comicios preocupa a las grandes petroleras y gasistas mundiales presentes en Bolivia: ExxonMobil, Total, Irving, Repsol YPF, Petrobras o BG. Algunas de estas empresas temen que una victoria del candidato del MAS pueda llegar a suponer una nacionalización de sus activos en el país boliviano. Morales ya ha advertido que cancelará todos los contratos, según él, porque son ilegales al no haber sido aprobados por el Congreso.

No obstante, el partido no quiere que se hable de una nacionalización en sí. Más bien, sus responsables apuestan por que el Estado recupere su capacidad para gestionar los ingresos del sector petrolero nacional.

Así, Santos Ramírez, uno de los representantes del MAS de la Comisión de Hidrocarburos, señaló a Américaeconómica.com que su formación política, si llega al Gobierno, declarará nulos los contratos firmados con las petroleras puesto que es algo establecido legalmente tanto en el referéndum de 2003 como en las posteriores legislaciones aprobadas.

Sin embargo, Ramírez precisa que esta decisión no supondrá una nacionalización, sino que más bien supondrá la recuperación por parte del Estado boliviano de su capacidad de maniobra para decidir sobre el sector energético. Según este representante del MAS, el Gabinete será el encargado de gestionar los beneficios para favorecer a los ciudadanos.

No obstante, otros observadores señalan que dentro de esta formación política no hay posiciones tan "moderadas" y advierten que algunos miembros de este partido apuestan por una nacionalización drástica de la industria energética.

En cualquier caso, los analistas insisten en la incertidumbre a la que se enfrenta el sector. Por ejemplo, un informe de Ahorro Corporación, broker controlado por las cajas de ahorros españolas, publicado esta semana, señala que un triunfo de Evo Morales sería una mala noticia para Repsol y el resto de empresas del sector.

De igual forma, el estudio asegura que la incertidumbre se va a extender si no hay una victoria clara de ninguno de los candidatos "porque la renegociación de los contratos será aplazada".

De momento, la mayor parte de las petroleras insiste en que los contratos son legales. Incluso, algunas han señalado que los últimos decretos en los que se ha autorizado una subida de los impuestos desde el 18% al 50% en concepto de royalties violan los contratos que tenían firmados con el Estado boliviano y atentan contra la seguridad jurídica.

Además, advierten que esta tendencia puede afectar a las inversiones en el país andino. En este sentido, la Cámara de Hidrocarburos de Bolivia, patronal que agrupa a las empresas presentes en dicha nación, asegura que las inversiones en el primer semestre cayeron un 40% hasta 62,5 millones de dólares por culpa de las incertidumbres en el panorama político.

Algunas empresas han advertido que están dispuestas a abandonar el país, si bien otras, como Repsol o Petrobras, han señalado que van a permanecer. El presidente de la petrolera brasileña, José S. Gabrielli, dijo hace algunas semanas a este diario que la producción de gas natural en Bolivia es necesaria para el país, pero también lo es para las naciones vecinas como Brasil y Argentina. Según él, hay interés interés mutuo entre ambas partes "por lo que hay que encontrar una salida que sea buena para todos".

No obstante, advirtió que hay otras alternativas al gas boliviano en Latinoamérica. Quizá otras petroleras estén pensando lo mismo. Por lo pronto, ante la posibilidad de tener que dejar sus actividades en Bolivia, Repsol ha impulsado en los últimos meses acuerdos en Venezuela, Perú, Trinidad y Tobago y Brasil.

Algunos expertos van más lejos y señalan que las empresas con más dificultades serán las estadounidenses por el enfrentamiento entre Morales y EEUU en los últimos años. Y apuestan por un fortalecimiento de compañías como Petróleos de Venezuela (Pdvsa), gracias a las buenas relaciones entre el candidato del MAS y Hugo Chávez.

FMI. En medio de esta incertidumbre, algunos organismos supranacionales han querido dar estabilidad al proceso. Así, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo Rato, aseguró que el organismo ayudará al futuro Gobierno de Bolivia, "gane quien gane las elecciones presidenciales del domingo".

Rato no se refirió directamente a Morales, pero declaró que todos los candidatos con los que se entrevistó en febrero pasado cuando visitó el país son dignos de respeto.
Sin embargo, el director gerente del FMI dejó claro que sea cual sea el color político del nuevo Gobierno, el país seguirá necesitando financiación externa para acometer las inversiones que le permitan explotar sus recursos naturales. Rato dijo que Bolivia, como los demás países, tendrá que entender que no puede renunciar a las aportaciones del capital privado para construir las infraestructuras que le permitan producir, distribuir y vender energía.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.