|
Quizás
por culpa de lo ajustada que se presentan las encuestas en la segunda
vuelta de las elecciones presidenciales chilenas, la campaña
electoral ha tomado un tono agrio. La impasible Michaelle Bachelet
ha acusado a la derecha de intentar sobornar a figuras claves de
la Concertación. Miestras tanto, Sebastián Piñera
sigue una estrategia para robar a la coalición oficialista
los votos del sector más conservador de la Democracia Cristiana.
Pero
el Partido de Democracia Cristiana (DC) se ha alineado con la candidata
socialista y ha respondido a todos los ataques. Ayer jueves, el
presidente de la DC, Adolfo Zaldívar, acusó a Piñera
de intentar mentir a los chilenos vendiendo una falsa división
de su agrupación política. Además, Zaldívar
desenmascaró una nueva polémica implicando al líder
de la Revolución Nacional (RN), con la venta de la participación
de Enersis a la electréctrica española Endesa.
En
medio de este lío, Piñera sigue dirigiendo sus mensajes
a los sectores más conservadores de la DC. En sus intervenciones,
afirma que él sí representa de verdad la esencia política
del humanismo cristiano.
Todo
comenzó este mismo lunes. La situación después
de la celebración de la primera vuelta de las elecciones
se presenta como un duelo entre Bachelet y Piñera. La candidata
de la Concertación obtuvo el 45,87% de los votos y Piñera
el 25,4%. Aun así, la candidata de socialdemócratas
y democristianos parece tener a mano la victoria.
A su izquierda,
el candidato Tomas Hirsch ha conseguido un 5,39%. Si como parece
previsible estos electores optan por apoyar a Bachelet en enero,
la candidata podría obtener un 51,17% en la próxima
votación y vencer por un estrecho margen a Piñera
que sumará, probablemente, los sufragios del 23,23% de los
electores que optaron por Joaquín Lavín.
Los
pronósticos se han cumplido. Ahora Bachelet sigue
siendo la favorita. Pero sus rivales han ganado mucho terreno en
la recta final de la campaña electoral. La alianza de socialistas
y democristianos que ha ocupado el poder en los últimos años
se enfrenta en esta nueva fase electoral a unas formaciones políticas
conservadoras que han cambiado de rumbo y estrategia.
Una
eventual alianza de los partidarios de Piñera y Lavín
podría resultar peligrosa para Michelle Bachelet. Algunas
encuestas revelan que la suma de los electores potenciales de los
aspirantes conservadores supone prácticamente el 50% del
total.
La
candidata de la Concertación también ha cambiado su
esquema y ha empezado por fortalecer su equipo. Algo, que cuenta
con el visto bueno del presidente Ricardo Lagos, que afirmó
el martes, según la edición on line del diario El
Mercurio, que daría su aprobación si alguno de
sus ministros quiere dejar su cargo para apoyar a la candidata de
la Concertación.
Estas
declaraciones se producieron después de que varias agencias
de noticias chilenas aseguraran que el ministro de Educación,
Sergio Bitar, miembro del Partido por la Democracia (PPD), la tercera
formación más importante de la Concertación,
presentara esta misma tarde su renuncia para integrase al equipo
de Bachelet. Así lo hecho. Sergio Bitar ya es uno más
del equipo de Bachelet.
Los
refuerzos. Este no es el único apoyo que ha conseguido
Bachelet. En los días previos a la primera votación,
cuando los datos de las encuestas aseguraban que habría segunda
vuelta, Bachelet se hizo con la inestimable colaboración
de Soledad Alvear, la democristiana que peleó contra ella
en las primarias y quien ocupó el Ministerio de Asuntos Exteriores
en el Gobierno de Ricardo Lagos antes de intentar ganar la candidatura
presidencial de la Concertación.
Con
un equipo reformado, Bachelet relanzó su campaña electoral
con duras críticas a Sebastián Piñera. Su primer
mitin fue el miércoles ante la presencia de más de
5.000 personas. En esta intervención la candidata de la Concertación
cambió el discurso político que había mantenido
hasta ahora y puso en duda el interés real que motiva al
multimillonario para querer convertirse en el presidente del país.
En
las semanas previas a la cita en las urnas del pasado 11 de diciembre,
tanto Bachelet como el presidente Ricardo Lagos denunciaron que
los representantes de la derecha, Piñera y el candidato de
la Unión Democrática Independiente (UDI), Joaquín
Lavín, sólo se preocupaban de las políticas
sociales y de las necesidades de los chilenos con menos recursos
económicos en la época electoral.
Pero
ahora, la candidata de la Concertación ha dado otro matiz
a su discurso y ha asegurado que su contrincante en la votación
del próximo 15 de enero sólo busca la Presidencia
para defender sus intereses económicos y empresariales. Bachelet
ha recriminado a Piñera que se apodere de los valores del
humanismo cristiano, cuando en realidad representa a la "misma
derecha de siempre", la que ha causado tantos daños
a Chile.
La fortuna del
líder derechista está valorada en 1.200 millones de
dólares (1.011 millones de euros). Piñera tiene participaciones
en muchas empresas chilenas, entre ellas destaca la aerolínea
LAN, de la que es el accionista mayoritario.
Una
complicación para la Concertación. Además,
la cancertación también ha denunciado que Piñera
está intentado comprar votos de sus aliados políticos.
El líder de la RN ha respondido a las acusaciones realizadas
por Michelle Bachelet que ha rectificado y aclarado que en su mensaje
no se refería en concreto a la gestión personal de
Piñera, sino que su mensaje aludía a los grupos de
derecha.
Piñera
ha desmentido las declaraciones de Marcelo Trivelli, un alto cargo
metropolitano miembro de la Democracia Cristiana, que ha asegurado
que ha recibido llamadas del entorno del candidato de RN, para pedirle
que dejara la Concertación. A este respecto, Piñera
ha aclarado que por su parte no ha habido ningún intento
de soborno, aunque sí ha reconocido que quizás, alguno
de sus amigos haya querido comprobar de qué lado está.
Además
de este cruce de acusaciones, a Bachelet le ha surgido otro problema.
El líder del Partido Comunista de Chile (PC), Tomas Hirsch,
que también forma parte de la Concertación y sus votos
son muy importantes para que Bachelet consiga la victoria el 15
de enero, ha publicado un comunicado con cinco puntos que condicionan
el apoyo a la Concertación.
El
epígrafe más polémico del texto exige a Bachelet
que paralice el proyecto minero que ha emprendido la empresa canadiense
Barrick Gold en una de las zonas del país declaradas de interés
ecológico. La candidata de la Concertación ha dicho
que estudiará estas peticiones en su debido momento.
|