Viernes 16 de diciembre de 2005
 
Michelle Bachelet y Sebastián Piñera suben el tono de crispación en la segunda vuelta de las presidenciales
 
Agria campaña electoral en Chile
Americaeconomica.com
 

Quizás por culpa de lo ajustada que se presentan las encuestas en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales chilenas, la campaña electoral ha tomado un tono agrio. La impasible Michaelle Bachelet ha acusado a la derecha de intentar sobornar a figuras claves de la Concertación. Miestras tanto, Sebastián Piñera sigue una estrategia para robar a la coalición oficialista los votos del sector más conservador de la Democracia Cristiana.

Pero el Partido de Democracia Cristiana (DC) se ha alineado con la candidata socialista y ha respondido a todos los ataques. Ayer jueves, el presidente de la DC, Adolfo Zaldívar, acusó a Piñera de intentar mentir a los chilenos vendiendo una falsa división de su agrupación política. Además, Zaldívar desenmascaró una nueva polémica implicando al líder de la Revolución Nacional (RN), con la venta de la participación de Enersis a la electréctrica española Endesa.

En medio de este lío, Piñera sigue dirigiendo sus mensajes a los sectores más conservadores de la DC. En sus intervenciones, afirma que él sí representa de verdad la esencia política del humanismo cristiano.

Todo comenzó este mismo lunes. La situación después de la celebración de la primera vuelta de las elecciones se presenta como un duelo entre Bachelet y Piñera. La candidata de la Concertación obtuvo el 45,87% de los votos y Piñera el 25,4%. Aun así, la candidata de socialdemócratas y democristianos parece tener a mano la victoria.

A su izquierda, el candidato Tomas Hirsch ha conseguido un 5,39%. Si como parece previsible estos electores optan por apoyar a Bachelet en enero, la candidata podría obtener un 51,17% en la próxima votación y vencer por un estrecho margen a Piñera que sumará, probablemente, los sufragios del 23,23% de los electores que optaron por Joaquín Lavín.

Los pronósticos se han cumplido. Ahora Bachelet sigue siendo la favorita. Pero sus rivales han ganado mucho terreno en la recta final de la campaña electoral. La alianza de socialistas y democristianos que ha ocupado el poder en los últimos años se enfrenta en esta nueva fase electoral a unas formaciones políticas conservadoras que han cambiado de rumbo y estrategia.

Una eventual alianza de los partidarios de Piñera y Lavín podría resultar peligrosa para Michelle Bachelet. Algunas encuestas revelan que la suma de los electores potenciales de los aspirantes conservadores supone prácticamente el 50% del total.

La candidata de la Concertación también ha cambiado su esquema y ha empezado por fortalecer su equipo. Algo, que cuenta con el visto bueno del presidente Ricardo Lagos, que afirmó el martes, según la edición on line del diario El Mercurio, que daría su aprobación si alguno de sus ministros quiere dejar su cargo para apoyar a la candidata de la Concertación.

Estas declaraciones se producieron después de que varias agencias de noticias chilenas aseguraran que el ministro de Educación, Sergio Bitar, miembro del Partido por la Democracia (PPD), la tercera formación más importante de la Concertación, presentara esta misma tarde su renuncia para integrase al equipo de Bachelet. Así lo hecho. Sergio Bitar ya es uno más del equipo de Bachelet.

Los refuerzos. Este no es el único apoyo que ha conseguido Bachelet. En los días previos a la primera votación, cuando los datos de las encuestas aseguraban que habría segunda vuelta, Bachelet se hizo con la inestimable colaboración de Soledad Alvear, la democristiana que peleó contra ella en las primarias y quien ocupó el Ministerio de Asuntos Exteriores en el Gobierno de Ricardo Lagos antes de intentar ganar la candidatura presidencial de la Concertación.

Con un equipo reformado, Bachelet relanzó su campaña electoral con duras críticas a Sebastián Piñera. Su primer mitin fue el miércoles ante la presencia de más de 5.000 personas. En esta intervención la candidata de la Concertación cambió el discurso político que había mantenido hasta ahora y puso en duda el interés real que motiva al multimillonario para querer convertirse en el presidente del país.

En las semanas previas a la cita en las urnas del pasado 11 de diciembre, tanto Bachelet como el presidente Ricardo Lagos denunciaron que los representantes de la derecha, Piñera y el candidato de la Unión Democrática Independiente (UDI), Joaquín Lavín, sólo se preocupaban de las políticas sociales y de las necesidades de los chilenos con menos recursos económicos en la época electoral.

Pero ahora, la candidata de la Concertación ha dado otro matiz a su discurso y ha asegurado que su contrincante en la votación del próximo 15 de enero sólo busca la Presidencia para defender sus intereses económicos y empresariales. Bachelet ha recriminado a Piñera que se apodere de los valores del humanismo cristiano, cuando en realidad representa a la "misma derecha de siempre", la que ha causado tantos daños a Chile.

La fortuna del líder derechista está valorada en 1.200 millones de dólares (1.011 millones de euros). Piñera tiene participaciones en muchas empresas chilenas, entre ellas destaca la aerolínea LAN, de la que es el accionista mayoritario.

Una complicación para la Concertación. Además, la cancertación también ha denunciado que Piñera está intentado comprar votos de sus aliados políticos. El líder de la RN ha respondido a las acusaciones realizadas por Michelle Bachelet que ha rectificado y aclarado que en su mensaje no se refería en concreto a la gestión personal de Piñera, sino que su mensaje aludía a los grupos de derecha.

Piñera ha desmentido las declaraciones de Marcelo Trivelli, un alto cargo metropolitano miembro de la Democracia Cristiana, que ha asegurado que ha recibido llamadas del entorno del candidato de RN, para pedirle que dejara la Concertación. A este respecto, Piñera ha aclarado que por su parte no ha habido ningún intento de soborno, aunque sí ha reconocido que quizás, alguno de sus amigos haya querido comprobar de qué lado está.

Además de este cruce de acusaciones, a Bachelet le ha surgido otro problema. El líder del Partido Comunista de Chile (PC), Tomas Hirsch, que también forma parte de la Concertación y sus votos son muy importantes para que Bachelet consiga la victoria el 15 de enero, ha publicado un comunicado con cinco puntos que condicionan el apoyo a la Concertación.

El epígrafe más polémico del texto exige a Bachelet que paralice el proyecto minero que ha emprendido la empresa canadiense Barrick Gold en una de las zonas del país declaradas de interés ecológico. La candidata de la Concertación ha dicho que estudiará estas peticiones en su debido momento.




 

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