Viernes 16 de diciembre de 2005
 
La Habana se inspira en el modelo brasileño de producción y suministro eléctrico
 
La encrucijada energética de Cuba
Cuba Economica
 

Las autoridades económicas de la isla intentan desde hace unos meses poner en práctica un nuevo sistema para asegurar a la población la producción y el suministro eléctrico, similar al que ya ha sido probado con éxito en algunas zonas de Brasil. Se trata, en definitiva, de olvidar las grandes centrales y las producciones masivas y concentrar el esfuerzo en independizar pequeñas unidades de generación y suministro que den servicio a pequeñas poblaciones o instituciones concretas.

El desarrollo de esta idea ha exigido la adquisición de generadores móviles y grupos electrógenos que se instalaran en las zonas o centros elegidos durante esta primera fase de muestreo.

La Habana ha optado para el proyecto por colaborar con empresas de probada solvencia en la fabricación e instalación de estos equipos, como la compañía española Guascor S. A., que ya tenía algunos grupos electrógenos en funcionamiento en determinados hoteles de la Isla.

Guascor ha cerrado un contrato con El Gobierno cubano de unos 100 millones de euros y, según algunas fuentes relacionadas con estos trabajos, ya habría entregado algunas unidades, entre otras un grupo electrógeno que garantizará la autonomía energética de un hospital de pediatría, situado en la ciudad de Holguin.

Otra de las empresas que participan es de nacionalidad alemana, Daimler Benz, que habría firmado un contrato de similares características al que tiene en vigor Guascor. Aunque la mayor partida prevista será adjudicada, tal y como informó Cuba Económica, a la empresa coreana Hyundai que ha obtenido un contrato de compra de 383,4 millones de euros, para construir 344 unidades, cuyo despliegue y funcionamiento debe estar terminado para finales de 2007.

Los equipos adquiridos a la empresa coreana, que utilizarán como combustible el diesel, aportarán un aumento del 30% a la capacidad de generación de la Isla, que quedará establecida a partir de entonces en 2.500 megawatios.

En el nuevo esquema quizá participe también Gamesa que construiría una central eólica y diseñaría equipos de generación que usan como combustible el gas natural.

Una materia prima, de momento desconocida en territorio cubano. Aunque quizá no sea así en el futuro. O eso se dice en algunos ámbitos que relacionan el renovado interés de las petroleras de EEUU por hacer negocios con la Isla con la explotación de pozos de petróleo situados en las aguas territoriales cubanas del Golfo de México. Una zona en la que, de momento, opera un consorcio encabezado por la española Repsol, en teoría en busca de crudo.

Pero quizá busquen otra cosa. Según un informe de la Sociedad de Evaluación Geológica de EEUU, que se publicó en 2004, en la zona habría unas cuantíosas reservas de gas. En el texto, publicado en febrero de 2004 bajo el título ''Evaluación de los Recursos de Petróleo y Gas en el Subsuelo Marino del Norte de Cuba, 2004'', se establecen unas reservas potenciales de 4.600 millones de barriles de petróleo y, lo que es más importante, cerca de 9,3 billones de pies cúbicos de gas (263,34 billones de litros). Prácticamente las mismas que, según estos analistas, tiene todavía Bolivia sin descubrir.

Este sería, en opinión de fuentes de la industria, el informe inicial manejado por la petrolera hispano-argentina Repsol-YPF cuando decidió invertir 40 millones de dólares (33,49 millones de euros) en la perforación del pozo Yamagua 1, situado a 32,18 kilómetros de La Habana en la zona noroeste.

Además, en la primavera pasada los responsables de la petrolera hispano argentina reconocieron que habían podido confirmar la existencia de reservas de alta calidad en el área, aunque consideraban que no eran explotables de momento. Pero, las compañías estadounidenses dudan de esta última información.

Si se trata de verdad de pozos no explotables, ¿Por qué la firma hispano-argentina va a iniciar la exploración de otros dos en alianza con los noruegos de Norsk Hydro, una compañía con probada experiencia en la explotación de pozos marinos, y con los indidos de ONGC? ¿Por qué el trío va a elevar su inversión hasta los 50 millones de dólares (41,86 millones de euros)?

Sin contar con que, hoy mismo, ha entrado en funcionamiento la mayor planta de licuefación de gas que existe por el momento en el mundo, el cuarto tren del proyecto Atlantic LNG, situado en Trinidad y Tobago, donde Repsol YPF posee una participación del 22,22% y de la que espera conseguir a medio plazo entre 5 y 10 millones de barriles de gas al año, lo que consolidaría su decisión de convertirse en la petrolera más importante del Caribe.

El inicio de los trabajos en la parte cubana del Golfo de México, previsto para febrero de 2006, sería la fecha límite que se ha marcado el lobby de las petoleras estadounidenses, que encabeza Halliburton; la empresa que dirigió el vicepresidente Dick Cheney, para lograr resultados en el Parlamento de EEUU: quieren que Washington les proporcione el mismo trato en lo que respecta a la posibilidad de hacer negocios con Cuba que el que han conseguido las multinacionales agroalimentarias.

El fuerte aumento de los precios energéticos en el país norteamericano es uno de los argumentos más potentes que exhiben en favor de su causa. Creen además que el ardid legal que permite a las empresas de alimentación comerciar con la Isla, el hecho de que estas ventas sean consideradas como ayuda humanitaria, no es más que una excusa.

Aunque, los analistas políticos de Miami creen que las posibilidades de éxito del lobby petrolero dependen del resultado de las próximas elecciones legislativas parciales y locales de noviembre del próximo año.

Mientras tanto, tal y como público Cuba Económica, algunas empresas petroleras de EEUU van a reunirse en Cancún con las autoridades económicas de Cuba entre el 2 y el 4 de febrero del próximo año. El encuentro, que organizara Alamar Associates, contará con la presencia de compañías como Valero, Caterpillar y los Departamentos de Desarrollo Económico de Luisiana y Lafayette.

La posibilidad de que en la parte cubana del Golfo de México se encuentren yacimientos explotables de gas natural y petróleo de alta calidad a muy pocos kilómetros de la Costa de Florida y de que esta riqueza caiga en manos de empresas extranjeras inquieta desde hace tiempo en EEUU. Más aún ahora que la búsqueda de recursos se ha convertido en una parte fundamental de la estrategia del negocio energético.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.