Viernes 16 de diciembre de 2005
 
La política migratoria de Bush acorrala al presidente de México
 
El dilema de Fox
Americaeconomica.com
 

El presidente de México, Vicente Fox, posiblemente el único mandatario latinomamericano que parece creer en el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que impulsa Washington, se enfrenta ahora en su país a un escenario difícil. La culpa es de la política migratoria que promueve su viejo amigo texano, George W. Bush.

De momento, a Fox no le queda más remedio que criticar con dureza los deseos de la Casa Blanca para limitar más el tráfico entre México y EEUU. El pasado jueves, el presidente latinoamericano volvió a poner de manifiesto su disconformidad con la política migratoria de EEUU, un esquema que trata de aumentar la seguridad en la frontera y evitar la entrada de inmigrantes con la construcción de muros.

Fox volvió a pedir a Washington que reconsidere su actitud y le recordó que EEUU precisa de mucha mano de obra para conseguir que su economía sea competitiva frente a Asia. El presidente mexicano hizo estas declaraciones durante una visita oficial a la ciudad fronteriza de Reynosa sólo un día antes de que el Congreso de EEUU dedicara una sesión plenaria al debate sobre la inmigración.

Cuando Fox se quejaba de su problema todavía no sabía que la situación iba a empeorar. El proyecto de ley que se ha presentado hoy viernes en el Parlamento estadounidense no incluye la propuesta de México para abrir la contratación temporal de trabajadores del país azteca, lo que implicaría permisos de residencia temporales en territorio estadounidense. El texto sólo contempla un endurecimiento de los proyectos migratorios que Washington ya tiene puestos en marcha.

La gratificación estadounidense. Claro que las compensaciones que recibe México de EEUU quizás están empezando a llegar por otro lado. Según los datos del Departamento de Comercio de EEUU publicados el miércoles, en octubre el déficit con México alcanzó los 4.800 millones de dólares (4.046 millones de euros). Las compras de petróleo y de bienes de consumo electrónicos procedentes del país azteca explican la histórica cifra.

El presidente mexicano aprovechó también su intervención en Reynosa para criticar la autorización de la justicia estadounidense a la construcción de un nuevo muro en la frontera. Una obra, que según Fox viola los derechos humanos.

Ésta no es la primera vez que el Gobierno mexicano cuestiona la postura de la Casa Blanca en torno a la migración. Sólo hace unos días, el canciller planteó en los mismos términos que el presidente su desacuerdo con las iniciativas de construcción de los muros y solicitó a las autoridades de EEUU que amplíen la regularización de los méxicanos residentes en su país a sus familiares.

El muro de la discordia. Entonces, los tribunales de EEUU todavía no habían empezado a conceder legalidad a la realización de esta obra. Pero ya lo han hecho. Un Tribunal Federal aprobó el lunes construir un nuevo muro entre San Diego y Tijuana. Una valla que cerraría toda la frontera suroeste de EEUU con México y evitaría la entrada de inmigrantes ilegales.

Este proyecto supone un verdadero revés para las organizaciones ecologistas, que habían interpuesto varias demandas para frenar los planes que el pasado mes de junio presentó el antiguo secretario de Seguridad Interna, Michael Chertoff, que dimitió después de la polémica actuación de esta Secretaría tras el paso del huracán Katrina.

Los ecologistas aseguran que el muro amenaza la existencia de más de 370 aves migratorias que habitan en el río Tijuana. Unos costes medioambientales que son superiores a los beneficios que pueden conseguirse en seguridad. Pero el juez Larry Burns ha desestimado estos recursos y ha considerado que es urgente llevar a cabo los proyectos que sirvan para controlar la entrada a EEUU de inmigrantes indocumentados.

Algunos expertos, consieran que estas iniciativas son ridículas. Los proyectos son muy caros y es muy difícil que lleguen a materializarse. Por otro lado, la valla no impediría el acceso de ciudadanos sin documentación en regla al país. Los inmigrantes podrían buscar otras alternativas para llegar al territorio estadounidense.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.