| La selección cubana de béisbol no podrá poner un pie en EEUU. Los campeones olímpicos y mundiales se verán imposibilitados de tener una confrontación siempre anhelada entre jugadores aficionados y profesionales. Una decisión que mucho ha molestado a la afición local y hasta otro tanto en el propio Miami.
Otro argumento más infantil no pudo tomar la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EEUU. La negativa a tan importante cita se basa en que como habrá beneficios económicos, pues ello viola las leyes del bloqueo a la isla.
Lo cierto es que, economía y política aparte, la gente en Cuba no hace más que comentar tan insólita decisión llegada después de haber anunciado el Gobierno cubano hace cinco días la asistencia al evento que se celebrará el próximo mes de marzo. Y es que aquí el béisbol es pasión nacional. A tal extremo, que en el habla coloquial se incluyen términos y jugadas de ese deporte.
Los círculos más derechistas es Miami han aplaudido el veredicto de Washington. Muy animadas están allí también las tertulias. Si por hablar se trata, hasta han dicho que Bush le ha hecho un favor a Fidel Castro porque de esa manera ningún miembro del equipo podría desertar.
En paralelo se está manejando la posibilidad de que jugadores profesionales cubanos radicados en EEUU conformen un equipo representativo, pero no todos están de acuerdo. El estelar lanzador Orlando “El Duque” Hernández se ha anticipado a declarar que no se alineará en el equipo porque él “no es plato de segunda mesa”.
La participación de una selección local en un evento tan trascendental a escala mundial hubiese puesto a prueba de fuego una práctica iniciada desde principios de la revolución cubana, cuando fue abolido el deporte profesional.
Lamentable la decisión de la OFAC. De seguro no les simpatiza el béisbol |