| Las fusiones en el sector de las telecomunicaciones en Europa han superado los 100.000 millones de euros en 2005. Una cifra que según un informe de la agencia de calificación estadounidense Standard & Poor's, se aproxima al dinero que las operadoras gastaron en el año 2000 en la adquisición de licencias de telefonía móviles de tercera generación o UMTS.
El proceso, según los expertos, es consecuencia de la necesidad de las empresas del sector de captar nuevos mercados para compensar la pérdida de ingresos que están perdiendo en los suyos propios por culpa de la presión de la competencia. Estos analistas no descartan que las fusiones y adquisiciones continúen durante 2006 porque el escenario de presión competitiva en el que se mueven las operadoras de telecomunicaciones va a ser el mismo que en 2005, incluso mayor. Y en todos los segmentos de negocio: telefonía fija, móviles, Internet...
Desde luego, la casi totalidad de grandes operadoras han participado en el proceso. BT, France Telecom, Deutsche Telekom, Vodafone, Telefónica... Unos movimientos millonarios que han afectado a numerosos países, España, Reino Unido, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, Suecia o la República Checa.
Telefónica. Sin duda, la mayor operación es la protagonizada por Telefónica y la británica O2, valorada en 26.000 millones de euros. La operadora española, que espera cerrar la compra en enero, va a entrar de esta forma en los mercados de móviles de Alemania, Reino Unido e Irlanda sumando a su cartera más de 26 millones de nuevos clientes.
Pero no ha sido la única gran aventura de Telefónica en el Viejo Continente. La compañía que preside César Alierta revolucionó el mercado europeo durante la pasada primavera al adquirir la participación que el Estado checo tenía en Cesky Telecom. Posteriormente, Telefónica lanzó una OPA sobre el resto del capital situando finalmente su participación en el 69%. El desembolso final rondó los 3.800 millones.
España. El mercado español ha sido uno de los más dinámicos. France Telecom se hizo con Amena, tercer operador de móviles, mientras que Ono, junto a un grupo de fondos de capital riesgo, adquirió Auna TLC, constituyendo el mayor operador nacional de cable. El valor conjunto de ambas operaciones rondó los 12.000 millones. El movimiento implicaba el comienzo de la salida de Endesa, Santander y Unión Fenosa del negocio de la telefonía y abría la puerta del mercado español de móviles a France Telecom.
Ahora la gran duda es Xfera, consorcio propietario de la cuarta licencia de telefonía móvil. Fuentes del sector señalan que el grupo asiático Hutchison Whampoa es el favorito para quedarse con una participación mayoritaria si bien el nombre de la egipcia Orascom ha surgido en los últimos días.
De igual forma, Deutsche Telekom se hizo con Albura, antigua división de telecomunicaciones de Red Eléctrica Española, por la que pagó cerca de 60 millones y Tele2 con Comunitel. La empresa nórdica pagó a los accionistas de esta empresa de telefonía fija, encabezados por la eléctrica EdP, en torno a 270 millones. También BT entró en este "zoco" al comprar la filial española de Cable & Wireless para reforzarse en el negocio empresarial.
La empresa británica, precisamente, se ha movido en este segmento de negocio por toda Europa. Esta semana, sin ir más lejos, anunció la compra de Atlanet, filial de servicios telefónicos de Fiat. Una operación que le va a reforzar en el área empresarial.
Italia ha sido precisamente otro de los mercados con gran actividad. Una de las grandes operaciones, valorada en más de 11.000 millones, fue la compra de la italiana Wind por parte de la egipcia Orascom que, tras un complicado proceso de negociación, llegó a un acuerdo con la eléctrica Enel que, de esta forma, iniciaba su salida del sector de las telecomunicaciones.
También algunos antiguos monopolios públicos cambiaron de propietario. Así, la danesa TDC va a pasar a manos de un grupo de fondos de inversión liderado por Apax, KKR y Providence, quienes pagarán cerca de 11.000 millones.
A su vez, algunas empresas han sido compradoras y vendedoras. Vodafone, por ejemplo, vendió su filial sueca a la noruega Telenor y en los últimos días se ha hecho con la turca Telsim por la que ha pagado en torno a 3.600 millones de euros. Una operación, por cierto, criticada por algunos inversores que han considerado excesivo el precio pagado por la firma británica.
Una de las operaciones que está pendiente de cerrarse es la compra de la operadora belga de móviles Telindus. Belgacom y France Telecom están en disputa por su control y los franceses están dispuestos a pagar casi 600 millones de euros. No lo van a tener fácil. Belgacom decidió elevar el precio de su oferta por Telindus hasta los 16,6 euros por acción apenas unas horas después de que la empresa gala presentase una OPA a un precio de 15,8 euros por título.
Futuro. De cara a 2006, los analistas coinciden en que la suiza Swisscom, la irlandesa Eircom o la holandesa KPN van a entrar en los procesos de fusión. Swisscom trató recientemente de adquirir Eircom pero el Gobierno helvético (el Estado es todavía el principal accionista) decidió frenar la operación. Otras posibles afectadas serían SFR, por el interés de Vodafone de comprar la participación de Vivendi, y la griega OTE.
Satélites. Las operaciones de compra también se han extendido al negocio de los satélites. SES Global ha anunció esta semana la compra de la holandesa New Skies Satellites por cerca de 600 millones de euros. Con la adquisición de New Skies, que estaba controlada por Blackstone, SES Global responde a Intelsat que recientemente se hizo con PanAmSat.
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