| Evo
Morales ha viajado hasta la provincia de Santa Cruz para
hablar cara a cara con los que han sido desde siempre sus
más firmes opositores. Empieza a haber entendimiento.
El vencedor de las elecciones bolivianas ha aceptado las
demandas de los líderes empresariales de esta provincia
y se ha comprometido a impulsar un referéndum autonómico,
garantizar seguridad jurídica para las inversiones
y reabrir la licitación internacional para la explotación
del yacimiento de hierro "El Mutún", ubicado
en la región.
El
líder del MAS se había comprometido a dialogar
con todos los sectores de la sociedad boliviana, pero los
constantes desencuentros de Evo Morales y los líderes
empresariales de Santa Cruz no hacían presagiar ningún
acuerdo. Pero ha surgido la sorpresa. Evo Morales no se
entrometerá en las aspiraciones autonomistas de los
cruceños.
El
Comité Pro Santa Cruz, que aglutina a los líderes
empresariales de la región, la más rica de
toda Bolivia, quiere la autonomía desde hace
años para administrar de forma independiente los
recursos de los hidrocarburos que se generan en la provincia.
Se calcula que en esta región se obtiene el 56% de la
producción total de petróleo y gas del país.
Pero
hasta ahora, el Congreso nunca ha autorizado la celebración
de un referéndum, ni durante el Gobierno de Sánchez
de Lozada, ni durante la Administración de Carlos
Mesa. Será ahora, con Evo Morales como presidente,
cuando los cruceños puedan ver cumplidas sus aspiraciones.
Ni
los dirigentes del Comité de Santa Cruz, ni el propio
Evo Morales han precisado fecha lguna en la que se pudiera
realizar la consulta. La Constitución boliviana establece
que debe haber un periodo mínimo de 90 días,
desde que el Congreso autorice la celebración del
plebiscito. Esto posibilita que el referéndum se
lleve a cabo al mismo tiempo que la Asamblea Constituyente,
prevista para el mes de marzo.
Otro
de los temas sobre los que han hablado Evo y los representantes del Comité Pro Santa Cruz ha sido la seguridad
jurídica para las inversiones. El sector empresarial
del país se había puesto en alerta después
de que Evo Morales anunciara que cambiaría las relaciones
del Estado con las empresas extranjeras que tienen negocios
en Bolivia. A este respecto, el líder del MAS ha
puesto una condición: tienen prioridad los problemas
sociales. Una
vez que éstos se resuelvan, Evo Morales ha asegurado
que fomentará la inversión privada, siempre
y cuando se garanticen los ingresos para el Estado de una
forma equilibrada.
En
este sentido, el líder del MAS también se
ha mostrado en desacuerdo con reabrir la licitación
internacional para la explotación de "El Mutún".
El miércoles pasado, el mismo día que el Gobierno
tenía que nombrar al adjudicatario de la concesión,
el presidente transitorio, Eduardo Rodríguez, decidió
paralizar este asunto. El mandatario argumentó que
no quería entrometerse en la gestión del nuevo
Gobierno y que cedía esta responsabilidad al presidente
electo.
Esta decisión de Rodríguez enfadó mucho a los empresarios de la región,
que esperaban beneficiarse de una inversión superior
a 500 millones de dólares (417,87 millones de euros).
Los cruceños estaban muy preocupados después
de que Evo Morales anunciara que cambiará las relaciones
actuales entre el Estado y las empresas extranjeras que
explotan recursos naturales en el país. Temían
que nunca más se abriera este concurso.
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