|
Según
un estudio del Banco Internacional de Pagos de Basilea (BIS),
los principales países árabes del Golfo Pérsico
dedicados a la exportación de petróleo han
aumentado sustancialmente sus activos financieros en los
últimos años y han usado a los hedge funds en sus esquemas.
El
informe, citado por el Financial Times, señala que
la tendencia rompe las estrategias anteriores, sobre todo
las utilizadas en la década de los ochenta, cuando
utilizaron la riqueza petrolera para renovar sus infraestructuras
y realizar cuantioso depósitos de divisas en los
bancos occidentales.
Una
estimación del FMI calcula que en los últimos
siete años, las subidas del precio del petróleo
han proporcionado a los países de la OPEP unos ingresos
suplementarios de 1,3 billones de dólares y cerca
del 50% de esta cantidad habría correspondido a los
países árabes.
En
el informe del BIS se asegura que durante 2005, estas naciones
han estado comprando bonos del Tesoro de EEUU, fundamentalmente a través de intermediarios británicos,
lo que explicaría que este año las compras
de estos activos en dólares realizadas por intermediarios
de Reino Unido hubieran aumentado un 80% hasta sumar 182.400
millones de dólares.
Ley
Antiterrorista. Según estos expertos, el motivo
para usar este camino indirecto en las adquisiciones estaría
relacionado con las disposiciones de la Ley Especial Antiterrorista
de EEUU (Patriot Act).
Otros
importantes beneficiarios de esta situación habrían
sido las empresas de capital riesgo y los hedge funds.
Casi
todas las transacciones se habrían realizado a través
de los vehículos públicos de inversión
establecidos en estos países, entre los que destacan,
según el BIS, la Autoridad de Inversiones de Abu
Dhavi, que posee activos valorados en 250.000 millones de
dólares, y la Autoridad de Inversiones de Kuwait, que
maneja 100.000 millones.
Reservas.
Los países árabes del Golfo Pérsico
también han aumentado sustancialmente sus reservas
de divisas, que ahora suman cerca de 85.000 millones de dólares,
tras aumentar 63.100 millones. Cerca de la mitad de la cifra
total corresponde a Arabia Saudita.
|