Viernes 23 de diciembre de 2005
 
S&P estima que 2006 será un buen año para la banca europea
 
Otro año de ricos beneficios
Violeta Allende
 

Standard&Poor’s (S&P) estima que el próximo año las principales entidades financieras europeas mantendrán la evolución favorable que las ha caracterizado a lo largo de 2005. El fin del ciclo bajista de los tipos de interés y de la fase expansiva del crédito podrían comenzar a empañar este cuadro a partir de finales de 2006, aunque sus efectos no se desplegarán hasta 2007, según los expertos de S&P.

La agencia calificadora destaca que, por primera vez en esta década, este año hay más bancos con perspectivas “positivas” que negativas, lo que implica que, con toda probabilidad, en 2006 se producirán más subidas que bajadas de ratings. El 70% de los 50 principales bancos de Europa Occidental tienen una perspectiva estable. Entre las razones que han favorecido el buen desarrollo de las entidades financieras este año, S&P cita el incremento de los ingresos por mayor actividad; la mejora de la eficiencia y la gestión del riesgo; el esfuerzo para solucionar los obstáculos legales y las buenas estrategias de diversificación.

S&P estima que en el próximo periodo aumentarán los movimientos de consolidación en el sector financiero europeo, pero cree que las fusiones transfronterizas, como la de Unicredit con HVB, seguirán siendo excepciones.

Bancos españoles. S&P ha puesto en perspectiva positiva al Santander, cuyo rating está actualmente en “A+”. La calificadora explica que el banco cántabro está reconstruyendo sus ratios de capital, debilitados por la compra de Abbey National. La entidad británica, a su vez, también está en perspectiva positiva, debido a que S&P confía en que la reestructuración puesta en marcha por el Santander tendrá efectos positivos tanto sobre la estructura de costes como sobre la dinamización comercial. S&P, además, se refiere en su nota al acuerdo alcanzado por el Santander para comprar el 19,8% de Sovereign Bancorp y asegura que esta operación no supone una modificación del perfil de riesgo del banco español, aunque sí pueda limitar las mejoras en sus ratios de capital.

El segundo banco español, BBVA, tiene un rating de “AA-” y su perspectiva es “estable”. S&P cree que la entidad mantendrá su fortaleza operativa gracias a la rentabilidad de su franquicia doméstica y a México. Según estos analistas, la entidad de origen vasca sería capaz de hacer frente sin demasiados problemas a eventuales crisis que afectaran a pequeños países latinomericanos donde está presente. Sin embargo, si se produjeran problemas en México, estos afectarían negativamente a su rating. Finalmente, S&P explica que para mejorar la calificación de BBVA se necesitaría que el banco presentara un balance “más equilibrado” con una menor exposición a los mercados emergentes.

El Banco Popular es la única entidad financiera española entre las que analiza S&P que tiene una perspectiva negativa, aunque su rating está en “AA”. La agencia explica este outlook negativo con la tendencia descendiente en la rentabilidad del banco y el deterioro de sus ratio de capital, que a su vez tienen a que ver con el efecto dilutivo de la compra de su filial portuguesa y con la fuerte competencia en España. La solidez del capital del Popular, según la calificadora, se han visto afectados por el fuerte crecimiento de la inversión crediticia del banco en los últimos años, sobre todo por el lado de la financiación hipotecaria.

En su informe, S&P también incluye el análisis de las dos mayores cajas de ahorros españolas. La Caixa, cuyo rating está en “A+”, tiene una perspectiva estable, ya que los analistas de la agencia consideran que en el próximo periodo la entidad catalana “consolidará aún más su ya potente franquicia nacional y mantendrá sus fundamentales financieros y un perfil de negocio estable”. La calidad del crédito se mantendrá elevada, gracias a los criterios conservadores de la caja en la concesión de financiación. S&P dice que elevaría el rating de La Caixa si la entidad lograra que su negocio típicamente bancario elevara su rentabilidad. En todo caso, la agencia advierte de que estará vigilando cualquier deterioro de los ratio de capital. El rating de S&P sobre Caja Madrid también está en “A+” y su perspectiva es estable. La calificadora cree que la caja madrileña preservará sus fundamentales financieros y su perfil de negocio, mientras que la calidad de la cartera crediticia seguirá elevada.

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