Viernes 23 de diciembre de 2005
 
Piñera acorta la distancia con Bachelet ante la segunda vuelta de las presidenciales chilenas
 
El arzobispo y los candidatos
Víctor López
 

A menos de un mes para que se celebre la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile, ni la candidata de la Concertación, Michele Bachelet, ni el de Renovación Nacional (RN), Sebastián Piñera, tienen la victoria asegurada. En las últimas encuestas se ha reducido la distancia entre ambos aspirantes y además persiste un alto porcentaje de chilenos que no sabe a cuál de los dos contendientes dará su apoyo. Conquistar a estos indecisos no será fácil.

Sobre todo porque los habitantes de Chile parecen haber demostrado que no les interesa la política: el 50% de los ciudadanos de la República no se inscribió en el censo electoral ya que, en opinión de algunas analistas políticos consultados por Americaeconomica.com, no tiene grandes expectativas de cambio y considera que, en la forma de gobernar de ambos candidatos a la Presidencia, no habrá muchas diferencias.

Este panorama ha sido recogido por una encuesta realizada por el diario chileno, El Mercurio. El sondeo revela que todavía un 19,7% de la población que se registró para participar en los comicios no tiene claro por quién votará en la próxima cita a las urnas del próximo 15 de enero. Además, el sondeo detalla que Piñera reduciría en 5,3 puntos porcentuales la distancia que mantiene con Bachelet. La candidata de la Concertación obtendría el 42,8% del respaldo popular, mientras que el de RN, un 37,5% del sufragio.

Para desequilibrar esta ajustada contienda electoral ambos candidatos se han lanzado a buscar el apoyo de la Iglesia católica chilena, cuya posición es decisiva para el resultado de las elecciones. Bachelet y Piñera celebraron el mismo día una reunión por separado con el cardenal arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, a quien le expusieron los principales ejes de sus programas políticos respectivos.

Durante su encuentro, la aspirante socialista durante su encuentro con el prelado resaltó con especial énfasis la importancia de la familia como pilar básico de la sociedad y los esfuerzos que haría su Gobierno para combatir la desigualdad y pobreza que existen actualmente en Chile. El secretario general del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade, explicó a Americaeconomica.com que con esta visita, Bachelet ha neutralizado las críticas de Sebastian Piñera, en relación a la condición agnóstica de su principal rival en los comicios.

Pero Bachelet no es la única que se ha apuntado un tanto a su favor. Andrade indicó a este medio que la reunión entre Piñera y el arzobispo refuerza la visión humanista que los chilenos tienen del candidato de RN. Este es uno de los objetivos de la campaña electoral de Piñera, quien hace apenas unos días, en declaraciones a los periódicos regionales, aseguró que el sentimiento del cristianismo orientará las políticas de su Gobierno si llega a convertirse en el sustituto del actual mandatario de Chile, Ricardo Lagos.

Por el contrario, el apoyo que la Iglesia católica chilena podría ofrecer a los dos aspirantes a la Presidencia parece no convencer a algunos partidos. Fuentes cercanas al proceso lamentaron, en declaraciones a Americaeconomica.com, que la jerarquía pastoral estuviese implicada en asuntos políticos ya que, en su opinión, el credo religioso y la política deben tener una representación independiente en el país.

Descalificaciones personales. Tanto Bachelet como Piñera se comprometieron, en su encuentro con arzobispo, a rebajar las descalificaciones personales que hasta el momento se han convertido en notas características de su campaña electoral. El secretario general del PS quiso restar importancia al cruce de críticas de los dos candidatos, aunque reconoció que esta estrategia había alcanzado momentos demasiado 'calientes' en algunas ocasiones.

No obstante, el secretaro general de RN, Cristian , destacó a este medio, que Bachelet había sido la causante de esta campaña de insultos. Monckeberg considera que la candidata socialista 'cometió un error' al acusar a Piñera de intentar 'comprar' a miembros de la Concertación para que se cambiase de bando.

Para el Partido Comunista (PC), cuyo voto también es decisivo para Bachelet, el cruce de insultos entre los dos aspirantes a la Presidencia forman parte de una lucha mediática marcada por la ausencia de programas de gobiernos definidos. El secretario general del PC, Lautaro Carmona, explicó a este diario que esta situación ha llevado a ambos candidatos a iniciar una campaña de descalificaciones personales que están fuera de contexto. Carmona denunció además que sea quien sea el vencedor de la segunda vuelta de las presidenciales, los sectores populares deberán continuar la lucha por sus derechos, a su juicio, bastante olvidados en los últimos años.

Sin embargo, los responsables de la campaña de RN rechazaron, ante este medio, que los planes de gobierno no hubiesen sido expuestos con detalle a los chilenos como aseguran los comunistas chilenos. En este sentido, el secretario general de RN indicó que todos los candidatos que participaron en la primera vuelta de las elecciones habían trabajado intensamente por desarrollar un programa político ajustado a la ciudadanía.

Con apenas un 5% del respaldo popular en la primera vuelta de las elecciones, la cúpula del PC mantiene hoy una reunión para decidir si finalmente apoyará a Bachelet en la próxima convocatoria electoral de enero. Los comunistas publicaron la semana pasada un comunicado con cinco puntos que condicionan el apoyo a la Concertación. La candidata socialista aseguró, después de recibir las peticiones, que haría todo lo posible para integrarlas en su plan de Gobierno. El epígrafe más polémico del texto exige a Bachelet que paralice el proyecto minero que ha emprendido la empresa canadiense Barrick Gold en una de las zonas del país declaradas de interés ecológico.

Lo cierto es que los comunistas no se muestran optimistas con el resultado de las elecciones. Carmona opina que la Concertación no satisfizo las expectativas en sus 15 años de Gobierno y la derecha poco o nada puede ofrecer en materia económica y social.

En cualquier caso, todo apunta a que habrá que esperar a la segunda vuelta del próximo 15 de enero para conocer el resultado final de una contienda en la que la proximidad de los dos candidatos en las encuestas puede hacer que a última hora varíen todas las previsiones.


 

 

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