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En los últimos años, las cajas
de ahorros españolas han incrementado considerablemente el volumen de sus
emisiones de deuda. El crecimiento del crédito, sobre todo
hipotecario, por encima de los depósitos, y los bajos tipos
de interés explican esta tendencia.
En el sector financiero prevalece la convicción
de que la situación no es preocupante porque las cajas,
así como los bancos, se están financiando a tipos muy
bajos.
Pero el Banco Central Europeo (BCE) acaba de elevar el precio del
dinero de la zona euro. Por el momento, se trata de un incremento
mínimo, 25 puntos básicos (o,25 puntos porcentuales), y los tipos, en el 2,25%
siguen cómodos, según afirmó recientemente
el propio presidente del BCE, Jean Claude Trichet. Pero si la autoridad
monetaria europea decidiera endurecer más su política
monetaria, el tipo de financiación al que están recurriendo
las cajas ya no saldría tan barato.
Según los últimos datos disponibles, relativos a septiembre,
los depósitos confiados a las cajas sumaban 275.617 millones de euros,
mientras que los créditos concedidos alcanzaban los 520.189
millones. Con tipos de interés más altos, las entidades
financieras tendrían más facilidad para captar depósitos,
ya que ahora los clientes no quieren este producto por su baja rentabilidad.
Al mismo tiempo, sin embargo, podría librarse una guerra para la
captación de pasivo y cajas y bancos se verían obligados a competir
elevando la retribución de los depósitos. Finalmente,
la financiación interbancaria también acabaría
siendo más cara y la posición de liquidez de las cajas
podría empeorar.
Bajo control. Jaime Zurita de AFI recuerda
que hace unos años la posición de liquidez de estas
entidades, medida como el volumen total de los depósitos
dividido por la inversión crediticia, superaba el 100%, mientras
que ahora está cerca del 80%. Sin embargo, Zurita afirma
que ese deterioro sería preocupante sólo si
las cajas se estuvieran financiando a tasas del 6% en vez del 2%
actual.
Angela Cruz, analista de S&P, subraya que no se puede generalizar,
porque entre cajas y cajas hay diferencias enormes.
La Caixa, por ejemplo, mantuvo en 2005 el mismo límite máximo
de 6.000 millones de su programa de renta fija, según consta
en la Comisión Nacional del Mercado de Valores española (CNMV). Cruz explica que esta entidad es muy líquida,
porque su base de depósitos ha crecido por encima del promedio.
Límite máximo. El programa
de renta fija de Caja Madrid para 2006 es de 30.000 millones, el
doble que en 2005. Sin embargo, el programa establece un límite
máximo y en ningún caso se planea lanzar dicho
importe, según fuentes de la caja. Además, Caja
Madrid afrontará vencimientos de deuda por 6.000 millones,
que refinanciará con nuevas emisiones.
Bancaja, por su parte, ha presentado un programa
de emisiones de 15.000 millones, frente a los 3.000 del año
anterior. Fuentes de la caja explicaron que el plan que se envió
a la CNMV no era sólo para un año. Cuando el supervisor
bursátil informó a la entidad valenciana que el programa
de renta fija suele ser anual, Bancaja decidió no modificarlo,
aunque para 2006 no prevé realizar muchas más emisiones
que en 2005.
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