Viernes 23 de diciembre de 2005
 
Industriales y farmaceúticos aceptan bajar los precios pero exigen a cambio ventajas tributarias
 

El trueque de los empresarios argentinos

Americaeconomica.com
 

El Gobierno de Néstor Kirchner tiene como prioridad controlar la inflación. Evitar que los argentinos paguen cada día más por los productos que compran. Está en la labor y ya ha conseguido el apoyo de algunos sectores económicos del país, que han firmado acuerdos con los bajarán los precios. Pero el compromiso no es gratuito. El sector empresarial intenta aprovechar la situación para exigir unas determinadas ventajas tributarias. Quieren que el Ejecutivo mantenga las devoluciones actuales de los impuestos a la producción y comercialización o, incluso, que las aumente.

Tras la entrada de Felisa Miceli en el Ministerio de Economía, que ahora cumple un mes en el cargo, el Gobierno ha sellado cuatro pactos muy similares con distintos sectores económicos del país. Primero fueron los supermercados, luego la Coordinadora de las Industrias de los Productos Alimenticios (Copal), después las farmacéuticas y, por último, los industriales. Todos ellos se comprometen a rebajar los precios. Lo peculiar es que los dos últimos, las farmacéuticas y los industriales, piden la misma recompensa.

Kirchner y Miceli se reunieron el miércoles con los representantes del sector industrial, los más favorecidos por la política del dólar alto. En el encuentro, los empresarios aseguraron que no incrementarían los precios siempre y cuando el Gobierno garantizara que no habrán cambios las relaciones económicas entre los países del Mercosur.

Según el diario argentino Página 12, el presidente y la ministra convocaron a los industriales para analizar los últimos acuerdos que ha consensuado el Consejo del Mercosur. Una de las resoluciones mantendrá hasta final de 2008 los mismos regímenes de importación que ahora están vigentes y benefician tanto a los empresarios argentinos.

Con este acuerdo, la industria local podrá continuar importando bienes de capital de los países miembros del Mercosur con un arancel cero. Pero no sólo las compras de maquinarias para renovar el sector productivo tienen ventajas, los empresarios también seguirán recibiendo el 14% de los impuestos que pagan en concepto de fabricación y comercialización.

Este es el segundo "guiño" que el Ejecutivo hace a los industriales del país. Hace dos semanas, Miceli anunció la puesta en marcha de un nuevo plan de créditos para la inversión valorado en 1.500 millones de dólares (1.280 millones de euros). Unos recursos con los que se mejorará la maquinaria de las empresas y se reducirán los costes de producción

Unos días antes de que los empresarios manifestaran esta demanda, las peticiones de los representantes del sector farmacéutico iban en la misma línea. Aunque las fuentes oficiales, han asegurado que la rebaja del 10% en 216 medicamentos no implica ninguna compensación por parte del Gobierno, la prensa local ha revelado que durante las negociaciones, los representantes del sector demandaron ciertos beneficios tributarios.

En la actualidad, los empresarios del sector perciben un 2,5% de los impuestos que pagan sobre la producción y comercialización. Una cifra que quieren que sea duplicada, es decir, han solicitado que se les devuelva el 5% de los tributos.

La coincidencia pone de manifiesto que al Ejecutivo no le va a salir gratis la estabilización de los precios. Pero no tiene otra opción si quiere ganar credibilidad en el terreno económico. Un ámbito muy delicado en el país, más aún después de la grave crisis del año 2001, denominada "corralito" (que impedía a los argentinos disponer del dinero que tenían depositado en los bancos), los argentinos sienten verdadero temor a que aquella situación pueda volver a reproducirse.

Kirchner y Miceli están obligados a obtener éxitos en este asunto. Pero de momento, las referencias macroeconómicos están en su contra. El Gobierno de Kirchner había pronosticado que la inflación no pasaría del 10,5% a final de 2005. Una cifra que ya se ha superado. En lo que va de año el aumento del IPC se sitúa ya en el 11%.

Pero más allá de las cifras, el problema se fija ahora en que las demandas de los industriales no dependen sólo del Ejecutivo, también necesita el apoyo de sus socios del Mercosur. En el caso de que Brasil, Uruguay o Paraguay quisieran cambiar las reglas ahora establecidas en el comercio del bloque regionall, Kirchner estaría en una encrucijada. El pacto con los industriales podría crearle una confrontación con sus aliados económicos de la región.

Aunque parece que esto no preocupa mucho ni a Kirchner ni a Miceli, ya que han asegurado que sus planes económicos para el próximo año siguen una dirección idéntica a la que se está ejecutando en este final de año. En 2006, el objetivo será el mismo: contener la inflación. Y para conseguirlo, el Gobierno intentará ampliar los acuerdos para rebajar los precios con el sector privado.

 

 

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