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El escándalo que se saldó con la dimisión de
Antonio Fazio en Bankitalia ha cerrado un año en el que la
polémica ha rodeado a los bancos centrales europeos y a
sus máximos dirigentes. Lo sucedido en el BCE, el Bundesbank,
el Banco de Inglaterra y hasta el Banco de España lo atestiguan.
La actuación del gobernador del Banco de Italia, Antonio
Fazio, es la que mayor escándalo ha provocado. Pero su cese
ha estado precedido de notables controversias con los principales
bancos centrales europeos como eje de las polémicas.
La primera subida de los tipos de interés en cinco años
por parte del BCE, aprobada este mes, contó con el rechazo
de los principales Gobiernos de la eurozona, además de con
la opocisión de las instituciones financieras, analistas,
empresas y sindicatos, preocupados por el posible freno que podría
suponer en la recuperación de la economía europea.
El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, ha tenido que hacer
frente en las últimas semanas a estas críticas, como
ya sucediera en la primera mitad del año, cuando distintos
Gobiernos, y sobre todo el alemán, exigieron una rebaja de
los tipos para paliar una debilidad que afectaba especialmente a
la primera economía europea.
Estas exigencias del Gobierno alemán volvieron a complicar
sus tensas relaciones con el Bundesbank. El presidente del organismo
emisor alemán, Axel Weber, quien ya había protagonizado
anteriores rencillas con el entonces canciller Gerhard Schröder,
sufrió una constante presión derivada de su negativa
a apoyar una rebaja de los tipos.
En las últimas semanas, Weber ha abogado incluso por nuevos
aumentos en el precio oficial del dinero. Con anterioridad, publicó
un informe bastante crítico sobre el programa económico
aprobado por el nuevo Gobierno de coalición.
División interna. En el Banco de Inglaterra,
las diferencias se hicieron palpables en su propio seno. En agosto
adoptó la rebaja de los tipos, al 4,5%, por cinco votos a
favor y cuatro en contra.
Entre estos últimos figuraba el del gobernador, Mervyn King.
Durante todos los meses previos, asociaciones empresariales, en
especial las minoristas, culparon a la política monetaria
del Banco de Inglaterra de la desaceleración económica.
Relevo Pendiente en el Banco de España. Las diferencias
entre el gobernador del Banco de España (BdE) y el Gobierno
han sido más veladas que en otros países.
Pero las palabras de Jaime Caruana sobre cuestiones como el gasto
público o el crédito de La Caixa al PSC han mantenido
un distanciamiento que se saldará con el relevo en su cargo
en junio, cuando finaliza su mandato.
Solbes ya ha advertido que su sustituto deberá tener “demostrada
su capacidad e independencia”.
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