| El
presidente de Ecuador, Alfredo Palacio, ha sumado otro fracaso
en su proyecto para realizar una reforma política
a través de una Asamblea Constituyente. El Congreso
vuelve a ser el responsable de este varapalo político.
Los diputados se han negado a aprobar una reforma constitucional
que incluya la convocatoria de una Constituyente para el
año 2007, después de las elecciones generales.
El
mandatario, que convocó a los parlamentario ayer
martes en una sesión extraordinaria, quería
que se autorizara un cambio
constitucional para que su sucesor en la Presidencia,
el vencedor de las elecciones del próximo mes de
octubre, lleve a cabo la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
En
estos momentos, el Congreso de Ecuador analiza incluir algunas
reformas a la Carta Magna. Palacio creía que era
el momento oportuno, pero los congresistas le han vuelto
a dar la espalda. El presidente de la Cámara baja,
Wilfrido Lucero, ha declarado que el Congreso ha denegado
la solicitud del presidente porque no se han cumplido los
requisitos constitucionales para tramitar un cambio en la
Consitución.
Según
la legislación ecuatoriana, las reformas a la Carta
Magna deben ser analizadas por la Comisión Legislativa
de Asuntos Constitucionales, que tiene un plazo de 20 días
para elaborar un informe que debe ser discutido en una sesión
plenaria.
Palacio no había formalizado los requisitos de este
trámite. Un hecho que sus más firmes opositores
en el Congreso, el Partido Social Cristiano (PSC) e Izquieda
Democrática (ID), que tienen la mayoría en
la Cámara, han aprovechado para frenar su proyecto
de la Constituyente.
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