Viernes 30 de diciembre de 2005
 
El mandatario boliviano visitará España el próximo 4 de enero
 
Los primeros pasos del presidente Evo Morales
Americaeconomica.com
 

El flamante vencedor de las elecciones presidenciales en Bolivia, Evo Morales, menos de un mes antes de tomar posesión el próximo 22 de enero, se ha propuesto como una de sus principales metas detallar claramente a los bolivianos cuáles serán los ejes fundamentales de su programa político. En la primera semana, después de confirmarse oficialmente su victoria, Morales ha mantenido reuniones con dos de los grupos del país más conflictivos para pasados gobiernos: el Comité Cívico de Santa Cruz y los cocaleros.

Ahora, el siguiente paso de Morales es celebrar encuentros con los que se convertirán en sus aliados internacionales para estrechar lo más fuertemente posible lazos dimplomáticos. El viernes, el presidente electo boliviano aterrizó en La Habana, para reuniser con el mandatario cubano Fidel Castro. Con esta visita y según destaca la prensa regional, ambas naciones pretenden destacar el excelente estado de los vínculos políticos entre la dirección de la Revolución y el Movimiento al Socialismo (MAS), partido político liderado por Morales.

Tras su encuentro con Fidel Castro, Morales hará un descanso en Bolivia para celebrar el fin de año. Según las últimas informaciones, el 4 de enero llegará a España para encontrarse con Jose Luis Rodríguez Zapatero, con quien discutirá sobre el futuro de las empresas españolas en Bolivia. Un tema delicado, después de que Evo Morales anunciara que cambiará las relaciones entre el Estado y las empresas privadas. En este ámbito, las compañías que podrían verse seriamente afectadas son Repsol, Iberdrola y Red Eléctrica. Quizá también hablen de la desafortunada broma que la Cope realizó la semana pasada al presidente electo boliviano, en la que la emisora se hizo pasar por el mandatario español en una llamada telefónica de felicitación a Morales.

Posteriormente viajará a Francia, Holanda, Sudáfrica y China. La gira internacional terminará el 13 de enero con un encuentro con el mandatario brasileño Lula da Silva.

Pero el líder del MAS no ha estado ocioso esta semana. Morales se reunió el pasado jueves con 20.000 campesinos para asegurarles que desplegará una campaña internacional con el fin de despenalizar los usos legales de la hoja de coca: la fabricación de medicinas y el consumo humano. Estas intenciones no impedirán que el nuevo Gobierno boliviano luche para erradicar el consumo de cocaína y el narcotráfico del país, tal como se comprometió con EEUU.

La reunión se celebró en Chapare, la región desde cuyos sindicados cocaleros, el líder del MAS saltó a la vida política. Allí, Morales garantizó a los productores de hoja de coca el fin de la amenanaza de los planes de 'coca cero' y denunció que este producto se encuentra 'bajo arresto domiciliario'' cuando su uso beneficia a amplios sectores de la sociedad boliviana. El cultivo de hoja de coca es uno de los productos más importantes de la agricultora de Bolivia, sector en el que trabaja el 13% de la población activa del país.

Además, el líder del MAS recordó que una vez que tome posesión en el Gobierno, impulsará una iniciativa internacional para sacar a la hoja de coca de la lista de venenos de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Morales indicó que no es posible que la hoja de coca se use "para elaborar la Coca Cola" y esté prohibida para los bolivianos.

En la actualidad, Chapare es una de las principales zonas del país de producción de hoja de coca donde hay 7.000 hectáreas. Los gobiernos anteiores del ex presidente Hugo Banzer y su sucesor Jorge Quiroga destruyeron entre 1998 y 2002 unas 60.000 hectáreas de este tipo de cultivo.

Referéndum autonómico. Un día antes de su encuentro con los cocaleros, Morales viajó hasta la provincia de Santa Cruz para hablar cara a cara con los que han sido desde siempre sus más firmes opositores. El vencedor de las elecciones bolivianas aceptó las demandas de los líderes empresariales de esta provincia y se comprometió a impulsar un referéndum autonómico, garantizar seguridad jurídica para las inversiones y reabrir la licitación internacional para la explotación del yacimiento de hierro "El Mutún", ubicado en la región.

El líder del MAS se había comprometido a dialogar con todos los sectores de la sociedad boliviana, pero los constantes desencuentros de Evo Morales y los líderes empresariales de Santa Cruz no hacían presagiar ningún acuerdo. Pero ha surgido la sorpresa. El presidente electo boliviano no se entrometerá en las aspiraciones autonomistas de los cruceños.

El Comité Pro Santa Cruz, que aglutina a los líderes empresariales de la región, la más rica de toda Bolivia, quiere la autonomía desde hace años para administrar de forma independiente los recursos de los hidrocarburos que se generan en la provincia. Se calcula que en esta región se obtiene el 56% de la producción total de petróleo y gas del país.

Pero hasta ahora, el Congreso nunca ha autorizado la celebración de un referéndum, ni durante el Gobierno de Sánchez de Lozada, ni durante la Administración de Carlos Mesa. Será ahora, con Evo Morales como presidente, cuando los cruceños puedan ver cumplidas sus aspiraciones.

Ni los dirigentes del Comité de Santa Cruz, ni el propio Evo Morales han precisado fecha en la que se pudiera realizar la consulta. La Constitución boliviana establece que debe haber un periodo mínimo de 90 días, desde que el Congreso autorice la celebración del plebiscito. Esto posibilita que el referéndum se lleve a cabo al mismo tiempo que la Asamblea Constituyente, prevista para el mes de marzo.

Otro de los temas sobre los que hablaron Evo y los representantes del Comité Pro Santa Cruz fue la seguridad jurídica para las inversiones. El sector empresarial del país se había puesto en alerta después de que Evo Morales anunciara que cambiaría las relaciones del Estado con las empresas extranjeras que tienen negocios en Bolivia. A este respecto, el líder del MAS ha puesto una condición: tienen prioridad los problemas sociales. Una vez que éstos se resuelvan, Evo Morales aseguró que fomentará la inversión privada, siempre y cuando se garanticen los ingresos para el Estado de una forma equilibrada.

En este sentido, el líder del MAS también se mostró en desacuerdo con reabrir la licitación internacional para la explotación de "El Mutún". El miércoles pasado, el mismo día que el Gobierno tenía que nombrar al adjudicatario de la concesión, el presidente transitorio, Eduardo Rodríguez, decidió paralizar este asunto. El mandatario argumentó que no quería entrometerse en la gestión del nuevo Gobierno y que cedía esta responsabilidad al presidente electo.

Esta decisión de Rodríguez enfadó mucho a los empresarios de la región, que esperaban beneficiarse de una inversión superior a 500 millones de dólares (417,87 millones de euros). Los cruceños estaban muy preocupados después de que Evo Morales anunciara que cambiará las relaciones actuales entre el Estado y las empresas extranjeras que explotan recursos naturales en el país. Temían que nunca más se abriera este concurso.

Primeras reformas. Pero no todo han sido visitas. Morales también ha trabajado con la cúpula de su partido político, el MAS, para definir cuáles serás sus principales actuaciones tras convertirse asumir el poder de la Presidencia.

El presidente electo estudia reformar el modelo económico del país. Una reestructuración en la que tendría cabida un nuevo impuesto que gravaría a las personas con las rentas más altas del país. El equipo económico del MAS tiene decidido que la tasa se aplicará a los bolivianos con un patrimonio superior a 300.000 dólares (253.000 euros).

Sin embargo, todavía no está claro si la tasa se cargará sobre los ingresos que reconocen en la declaración de la renta o sobre el patrimonio. La mano derecha de Evo Morales, el vicepresidente electo, Álvaro García, declaró a la prensa que el MAS quiere dejar listo este proyecto de ley antes del 22 de enero, día en el que Morales asumirá la Presidencia, para llevarlo al Parlamento de inmediato.

El nuevo proyecto de ley pasará su primer trámite en el Congreso sin ningún problema. Tras las elecciones, el MAS ocupa 64 escaños, mientras que el grupo de Jorge Quiroga, el Poder Democrático Social (Podemos), tiene 44 diputados. Este esquema cambia en el Senado. Allí la mayoría la obstenta Podemos, que ha conseguido 13 asientos. Uno más que el MAS que se ha quedado con 12.

Además, Álvaro García ha explicado que los recursos que obtenga el Estado con este impuestos se invertirán en los sectores sociales más desfavorecidos. El objetivo es reducir el porcentaje de bolivianos que viven por debajo de la línea de la pobreza -los que ganan menos de un dólar (0,84 euros) al día-, que se sitúa en el 64%. Una de las cifras más altas de toda la región latinoamericana. Pero también, el MAS quiere dar un tinte más de izquierda a su política y alejarse del neoliberalismo.

Nuevo equipo de Gobierno. Morales comenzó a configurar su gabiente de ministros antes de comenzar su gira internacional, en el que quiere que haya miembros de todos los sectores sociales, entre ellos indígenas, obreros, clase media e intelectuales. El líder del MAS pretende tener una amplia representación con la que pueda cumplir todas sus promesas electorales.

El portavoz del MAS, Alex Contreras, declaró en una emisora de radio local que el próximo equipo de Gobierno estará compuesto por un equipo altamente cualificado de hombres y mujeres comprometidos por un renovado futuro del país. En su intervención, Contreras también explicó que Morales mantendría encuentros en la Paz con un algunos ministros del actual Ejecutivo de Eduardo Rodríguez para preparar la transición.

El MAS también está organizando minuciosamente el acto de toma de posesión de Evo Morales como nuevo presidente de Bolivia. Algunos líderes latinoamericanos ya han confirmado su asistencia, entre ellos, el argentino Néstor Kirchner, el venezolano Hugo Chávez, el brasileño Lula Da Silva, el cubano Fidel Castro y el paraguayo Nicador Duarte.

Además, también estarán presentes otras personalidades como el Principe de Asturias, Felipe de Borbón. Evo Morales que ya ha anunciado que no llevará ni traje ni corbata para la ocasión, también ha invitado al presidente sudafricano, Nelson Mandela, y al premio Nobel de Literatura Gabriel García Marquez.

El presidente de la petrolera estatal Petrobras, José Sergio Gabrielli, también anunció que planea una visita a Evo en los próximos días, aunque la compañía no ha precisado ninguna fecha concreta. En esta reunión, Gabrielli y el presidente boliviano charlarán sobre el futuro del sector de los hidrocarburos en el país andino, después de que el líder del MAS anunciara que declararía nulos los contratos con las petroleras internacionales. Una transformación en la que quiere priorizar el papel de las petroleras estatales latinoamericanas (como es el caso de Petrobras).

Todos los encuentros que Morales ha mantenido esta semana desprenden una clara intención: el gran vencedor de las presidenciales bolivianas quiere tener el apoyo confirmado de los principales grupos sociales del país antes de asumir el control de Bolivia. Pero el líder del MAS también mira más alla de las fronteras de su nación y busca entrar en el estrecho círculo de los mandatarios más influyentes de Latinoamérica.

 


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