Viernes 30 de diciembre de 2005
 
Gibson y Fender revalidan su dominio en el mercado mundial de guitarras para profesionales
 
Un nuevo aspirante al trono
Eric Richards
 

Sí de algo están orgullosos los estadounidenses es del poder de las majorsde Hollywood, casi la única industria del país que puede exportar con independencia de la fluctuación del tipo de cambio del dólar. Aunque hay otro sector que comparte en buena medida este blindaje. Se trata de las dos grandes empresas manufactureras de instrumentos musicales que copan el 80% del mercado de las guitarras eléctricas de lujo. Gibson y Fender.

Ambas marcas han sobrevivido sin mayor problema al empuje de sus poderosos competidores asiáticos. Los Yamaha, Ibanez, Takamine...etc, han podido conseguir cuotas de mercado, tanto en las series medias como en las baratas, porque son productos con una excelente calidad-precio.

Pero, a pesar de ello, sólo han asomado la cabeza tímidamente en las gamas altas. Y de nada les ha servido firmar cuantiosos contratos publicitarios con las grandes estrellas de estilos como el heavy metal, tradicionalmente guitarreros.No disponen del poderoso argumento comercial de las dos grandes marcas de EEUU, el poder de la historia combinado con la leyenda.

Un artículo de Los Angeles Times hablaba hoy de la aparición de un nuevo competidor para el título. En este caso estadounidense, se trata de RKS, la compañía del diseñador Ravi K. Sawheny que acaba de abrir una pequeña fábrica en Carolina del Norte con la intención de producir unas 300 guitarras al año.

Sawheny es famoso por sus diseños y ha conseguido que una de sus impactantes guitarras de color verde lima aparezca en la portada del especial anual de diseño de la revista Bussiness Week, pero quizá estos antecedentes no le basten para derrotar a sus dos rivales o, por lo menos abrirse un hueco propio en el mercado.

El famoso diseñador ha creado o cambiado en los últimos tiempos la imagen de productos como las impresoras fotográficas de Hewlett Packard o los télefonos móviles de Nokia, sin embargo, su carrera como guitarrista se limita a haber dado clases durante un lustro.

Aunque hay algo a su favor, se ha reunido con muchos profesionales del instrumento para intentar incluir todo aquello que siempre desearon tener y que no les ha proporcionado nunca ni las fender, ni las gibson.

Además ha contratado como asesor a Dave Mason, el mítico guitarrista del grupo británico Traffic y uno de los pocos hombres que fue capaz en los sesenta de tocar junto a Jimi Hendrix sin inmutarse, entre otras cosas, porque el zurdo genial siempre se había declarado admirador suyo.

Aunque quizá eso no sea suficiente para arrebatar el liderazgo a Gibson y Fender. Sin embargo, Sawheny y Mason no pierden la esperanza. Ellos creen que todo gran guitarrista que se precie dispone de una Fender, telecaster o stratocaster, una Gibson (Les Paul o ES-335), y algún otro modelo conocido como las acústicas Martin o Taylor, o las guitarras de caja de Guild o Gretsch.

¿Por qué no van a adquirir también una bonita y futurista RKS con la que conectar con el siglo XXI?

Edita Asesores de Publicaciones S.L.