Viernes 30 de diciembre de 2005
 
El Banco Central de Brasil publica unas perspectivas optimistas sobre la evolución del país en 2006
 
La economía y Lula
Americaeconomica.com
 

El presidente de Brasil, Lula Da Silva, ha adoptado un discurso muy optimista, en el que garantiza que la economía del país experimentará un crecimiento más sólido en 2006. Las buenas perspectivas se fundamentan en la posibilida de que haya tipos de interés más bajos y de los créditos estatales del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes). Las estimaciones de Lula se ven beneficiadas además con las últimas perspectivas de la institución monetaria, que ha cambiado su pronóstico de inflación para el año 2006, lo que permitirá disminuir los tipos de interés.

El informe trimestral del Banco Central eleva la proyección inicial de inflación en 2005, la cual se fija en 5,7%, cuando la original se ubicaba en el 5%. El crecimiento de este año también ha variado, se ha reducido a un 2,3% desde el 3,4% anunciado el pasado mes de septiembre.

Con estos datos, hay espacio para bajar los tipos de interés. Uno de los puntos que marcaron el discurso del presidente brasileño, Lula Da Silva, del pasado lunes, cuando garantizó que la economía del país experimentará un crecimiento más sólido en 2006, se podría llegar al 4%, y que habrían más inversiones.

Lula hizo estas declaraciones durante su intervención de ayer en la última edición del año del programa de radio 'Desayuno con el Presidente'. El mandatario brasileño ha anunciado que las cifras que se pronostican para el crecimiento económico del país en el próximo año alcanzan un 3,4%. Una tasa superior a la de 2005, que sólo llega al 2,3%. Lula ha asegurado que las proyecciones futuras son el fruto de todos los esfuerzos que se han llevado a cabo durante los últimos tres años para controlar la inflación.

En su discurso, el presidente brasileño también dedicó algunas alusiones a los escandálos de corrupción que han involucrado a varios miembros de su agrupación política, el Partido de los Trabajadores (PT). Respecto a este asunto, Lula ha declarado que tiene a su favor los números de la economía. Una afirmación que también podría ser una referencia directa a su nueva candidatura electoral del próximo año.

A pesar del optimismo mostrado, Lula calificó de cuchillazo en la espalda el escándalo de corrupción de su partido, aunque se negó a nombrar a los autores de las irregularidades. El presidente brasileño reitero su postura con relación al que fuera su brazo derecho en el Gobierno, José Dirceu, quien fue destituido a principios de diciembre por el Congreso de Brasil por 293 votos a favor y 192 en contra.

La resolución se votó en una sesión extraordinaria convocada poco después de que el Tribunal Supremo rechazase el último recurso presentado por Dirceu. El ex colaborador de Lula fue ministro de la Presidencia hasta mediados del pasado mes de junio, cuando presentó su dimisión por el escándalo sobre la financiación irregular del PT. Según la decisión legislativa, el político brasileño no podrá ser candidato ni ocupar ningún cargo público hasta el año 2016. Para entonces Dirceu tendrá 70 años.

A las favorables previsiones sobre la economía del país emitidas por Lula, hay que añadir la decisión del presidente brasileño de cancelar la deuda con el Club de París, que alcanza los 5.765 millones de dólares (4.800 millones de euros) y cuyo vencimiento está fijado en diciembre de 2006. Algunos analistas citados por la prensa regional consideran que esta decisión forma parte de una estrategia con la que Lula espera mejorar la imagen del país en los mercados internacionales.

 

 

 

 



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