La candidata de la Concertación a la Presidencia de Chile, Michelle Bachelet, se ha adelantado a su rival de Renovación Nacional (RN), Sebastián Piñera, a la hora de ofrecer los detalles de su programa de gobierno, que se centran, entre otros temas, en la creación de un Ministerio de Seguridad Pública y en subsidios para financiar la atención preescolar para las familias con menos recursos económicos. Hasta el momento, Piñera no ha querido adelantar sus planes, eso sí, se ha apresurado a criticar las intenciones de la candidata socialista, que ha tildado de pobres, en una campaña que ha vuelto a subir de tono y que en los últimos días se ha visto salpicada por dos asuntos de actualidad: el desafuero de Pinochet y la huelga de los trabajadores con contrato temporal de Codelco.
La Corte de Apelaciones de Santiago de Chile ha aprobado el desafuero
de Augusto Pinochet para que sea investigado por malversación
de fondos públicos, en el marco de las investigaciones sobre
las cuentas secretas que el ex dictador tenía en el banco
Riggs. Por otro lado, los trabajadores con contrato temporal que
prestan servicio a la compañía chilena Codelco han
anunciado que iniciarán una huelga indefinida en cuatro divisiones
de la minera estatal, si el Gobierno de Chile no accede a pagarles
una gratificación de fin de año de 500.000 pesos (820
euros).
Ajena a estos dos relevantes sucesos, Bachelet expuso el pasado
miércoles el plan de gobierno que aplicará en los
primeros meses de su mandato, en el caso de que gane el próximo
15 de enero la segunda vuelta de las elecciones. Su principal eje
se centra en 36 disposiciones que abarcan desde lo social a lo económico
y que aplicaría en los 100 primeros días de su legislatura.
Bachelet se ha comprometido a poner en marcha una de estas iniciativas
cada tres días.
No obstante, Piñera se ha mofado de esta ambiciosa iniciativa
de la candidata socialista. El aspirante de RN a la Presidencia
asegura que que la única posibilidad de cambio pasa por una
alternancia en el poder capaz de resolver problemas que se han acumulado
hasta hoy y aseguró que la Concertación será
incapaz de conseguir en 100 días lo que no lograron hacer
en 16 años.
A pesar de todo, las aspiraciones de Bachelet no parecen mermarse
ante las críticas de su rival. La candidata de la Concertación
puso énfasis en su proyecto de creación del Ministerio
de Seguridad Pública, subsidios para financiar la atención
preescolar para las familias con menos recursos económicos,
la ampliación de algunos hospitales, reforzar el cuerpo de
policía con la incorporación de 1.500 profesionales
y más becas y créditos para universitarios.
Pero el equipo de Piñera continua con sus duras críticas.
Los miembros de RN han señalado que en el documento de Bachelet
se presenta como una gran novedad la formación de un Ministerio
de Seguridad Pública. Sin embargo, recuerda que esta institución
se creó por ley el 22 de junio de 2004, vía iniciativa
de los senadores de la Alianza por Chile. El aspirante de RN indicó
además que muchas de las propuestas de la candidata socialista
son muy parecidas a las que expone su propio partido y que gran
parte de ellas no aportan nada nuevo respecto a lo que se ha hecho
durante el régimen del actual presidente, Ricardo Lagos.
Subida de tono. En la campaña electoral
de la segunda vuelta de las presidenciales y sin conocer todavía
si habrá al fin un debate televisivo, Bachelet a vuelto a
atacar verbalmente a su rival. La candidata de la Concertación
denunció que Piñera ha desplegado una estrategia que
consiste en asustar a los chilenos con los males que podría
crear en el país su alianza con el Partido Comunista (PC).
Bachelet declaró al diario El Mercurio que tras
su paso por algunas provincias chilenas ha comprobado que la gente
está muy preocupada por lo que sucederá si gana el
próximo 15 de enero en cuanto a algunas políticas
sociales y el compromiso que ella adquirirá con los representantes
del PC.
A este respecto, Piñera asegura que la Concertación
no saldrá tan bien parada de la cita en las urnas y que habrá
una confrontación permanente entre los partidos de izquierda
que forman la coalición y el PC. Un argumento que Bachelet
no admite, ya que mantiene firmemente que su victoria será
muy amplia y que no habrá descompensación en su equipo
de Gobierno.
Campaña empañada. Mientras los candidatos
a la Presidencia de Chile se preparan para la segunda vuelta, la
Corte de Apelaciones de Santiago ha aprobado el desafuero de Augusto
Pinochet para que sea investigado por malversación de fondos
públicos, con lo que rechaza así el recurso del ex
dictador, según fuentes judiciales citadas por la agencia
Efe. Este tribuna y el Supremo ya habían ordenado
anteriormente que se levantara su inmunidad.
La resolución se enmarca en el juicio abierto tras el descubrimiento
de las millonarias cuentas secretas que Pinochet manejaba en el
exterior, que lleva el juez Carlos Cerda. Pinochet, en este juicio,
ya fue desaforado y procesado por fraude tributario, falsificación
de instrumento público, falsificación de pasaportes
y omisión de bienes en una declaración jurada.
Pero ha surgido otro acontecimiento que podría ensombrecer
la campaña electoral. Trabajadores con contrato temporal
que prestan servicio a la compañía chilena Codelco
han anunciado hoy que iniciarán una huelga indefinida en
cuatro divisiones de la minera estatal, si el Gobierno de Chile
no accede a pagarles una gratificación de fin de año
de 500.000 pesos (820 euros). Los líderes sindicales basan
su exigencia en el alto precio del cobre en los mercados internacionales,
que en los últimos días ha alcanzado máximos
históricos de 2,10 dólares (1,7 euros) por libra.
El presidente del Sindicato de Trabajadores Contratistas, Danilo
Jorquera, ha declarado que en los próximos días volverán
a reunirse con los ministros del Interior y de Trabajo para negociar
su petición. Pero la solución podría tardar
en llegar: el titular de Minería, Alfonso Dulanto, ha señalado
que la estatal no tiene la autorización de entregar la gratificación.
Los contratistas se quejan además de discriminación
laboral, ya que aseguran que cobran tres o cuatro veces menos que
los trabajadores de la compañía estatal.
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