| El
"blog" de Harry Schultz, y su cada vez más prestigioso
boletín exclusivo sólo para subscriptores, acaba de
dar un paso más en la consolidación de su prestigio
en Wall Street, al ganar la competición anual que realiza
"Market Watch", el portal financiero especializado de
Dow Jones. Schultz ha conseguido mantener a lo largo del año,
la cartera de inversión virtual con la mayor revalorización
entre las de su clase, un 40,2%.
A día de hoy, el estudio de su composición
de activos y el peso en porcentaje que le concede a cada uno de
ellos, no provoca la sorpresa. Lo verdaderamente sorprendente fue
apostar por esta mezcla en diciembre del año pasado. En aquel
momento, este especialista apostó por el oro y las materias
primas, opinión que aún mantiene en sus últimas
recomendaciones publicadas en diciembre de este año.
En esa fecha, apostó por invertir un
30% del total de su cartera en depósitos a plazo en divisas
(un 20% en dólares estadounidenses y un 10% en euros), un
25% en acciones de minas de oro y lingotes, un 20% en futuros de
materias primas, un 10% en deuda pública (la mitad en bonos
del Tesoro estadounidense, otro 10% en acciones de blue chips estadounidenses,
y un 5% en fondos de inversión especializados en la caza
de gangas.
Esa composición refleja perfectamente su apuesta para el próximo
ejercicio que fundamenta en mostrarse positivo a corto plazo con
los mercados bursátiles pero mantenerse fuerte en la apuesta
por el oro y las materias primas a largo. Schultz que lleva más
de cuarenta años trabajando como analista independiente en
Wall Street tiene esta visión del futuro, fundamentalmente
porque, contra lo que parecen indicar las últimas referencias
macroeconómicas, su visión del futuro económico
de EEUU no es demasiado positiva.
De hecho, cree que la situación actual se parece mucho a
la explosiva combinación de alegre prosperidad y gran consumo
que se produjo en la década de los sesenta, el momento de
su debut en el sector bursátil y la época en la que,
según reconoce, aprendió todo lo que sabe. Y prevé
que el final de la juerga puede ser tan doloroso como aquel. De
momento, esta visión pesimista del futuro no es mayoritaria
entre los expertos.
Al contrario, la mayor parte de los analistas que emiten estos
días sus previsiones para 2006, considera que siendo muy
probable una cierta ralentización económica global,
el crecimiento seguirá en buena línea y las posible
subidas de los tipos de interés empezarán a incentivar
un ahorro que parece hacer cada vez más falta en el complicado
entorno actual donde, como han señalado otros expertos menos
peculiares que Schultz, la alegría con la que se asume el
endeudamiento gracias a los bajos costes de la financiación
puede acabar pagándose muy cara si no se inicia pronto una
moderada corrección de la tendencia.
En cualquier caso, al experto estadounidense, menos preocupado
por la salud de la economía del mundo que por ganar dinero
en todas las coyunturas posibles, le parece que los viejos y buenos
valores refugio van a seguir contando, y mucho, en 2006. Quizá
lleve razón. |