| Desde los que han ido a por uvas moradas de California en el supermercado habanero Palco –el mejor y más caro de la isla- para engullirlas una por una al compás de un imaginario campanario a las 12 de la noche, hasta aquellos que, peso a peso, se han hecho de un trozo de carne de cerdo, los cubanos todos despediremos un año de grandes sobresaltos entre huracanes, sequías, recrudecimiento del bloqueo gringo y hasta ese espectacular crecimiento de la economía del 11,8%.
Emociones no faltaron en 12 meses. Y las que vendrán, que aquí la gente raras veces se equivoca.
Las ofertas navideñas para recibir el 47 aniversario de una revolución en plena revolución no han faltado. Cómodas opciones incluso para parejas dispuestas a pagar 10 pesos convertibles (12 dólares) por una cena en un modesto restaurante de cualquier cadena gubernamental.
Las paladares (restaurantes privados) que se encuentran a punto de experimentar una muerte “clínica” esta vez no han osado imprimir y divulgar oferta alguna. Las últimas menciones oficiales hacia esos sitios tan consumidores de electricidad subvencionada por el Estado no les augura nada halagüeño para un año que precisamente se llamará “el de la revolución energética”.
Mucha más expectativa en la isla que en otros años. Logros hay, pero dolores de cabeza también. Alimentación, vivienda y transporte son algunas de las preocupaciones que darán mucho que hacer en 2006 y no pocos auguran próximos cambios gubernamentales y nuevas medidas de corte social. Un año decisivo para la supervivencia de un proyecto iniciado en 1959 y que ya el propio Fidel Castro lo ha señalado como indestructible desde afuera y autodestructivo desde dentro.
Tan importante en el contexto regional latinoamericano que el presidente boliviano, Evo Morales, pasará el fin de año en la isla en visita oficial.
Sólo faltan las caracolas de los santeros. Esas vendrán a principios de enero con la llamada “Letra del Año”.
Y para terminar, que en estos días suele leerse poco, mi abrazo a todos los lectores de Americaeconomica.com , principalmente a los que durante este año he tenido el inmenso placer de conocerles por sus críticas y alabanzas. |