| Los
elevados precios del crudo han sido uno de los factores clave en los mercados
en 2005, y entre sus principales beneficiarios figuran las bolsas árabes,
que copan ocho de los diez índices bursátiles más revalorizados
del año a escala mundial, según los datos de Bloomberg.
La
lista la encabeza la Bolsa de Egipto, con una revalorización desde enero
del 152% en términos de dólar. El índice de referencia de
Dubai se ha disparado un 130%. En total, se ha duplicado la capitalización
en los mercados de Tunez, Emiratos Arabes Unidos, Jordania, Líbano, Qatar,
Kuwait, Omán, Autoridad Palestina, Egipto, Arabia Saudí, Bahrein
y Marruecos. Estas 12 bolsas suman un valor de unos 1.100 billones de euros,
una cifra que supera en un 30% la capitalización de la Bolsa española,
la octava del mundo, pero que se queda muy lejos de los 10,95 billones de euros
del NYSE, los 3,7 billones de Tokio, los 2,92 billones del Nasdaq y los 2,51 billones
de Londres, con datos de octubre. Los precios récord alcanzados
por el crudo no sólo han disparado a las numerosas empresas energéticas
de los países árabes, sino que han despertado el interés
inversor en el exterior y en el interior, donde las fortunas locales han optado
por aprovechar este rally y moderar su exposición en países occidentales.
El príncipe saudí Alwaleed bin Talal, considerado la quinta mayor
fortuna del mundo, considera que con el petróleo bordeando los 60 dólares,
las Bolsas de Oriente Medio seguirán su boom en 2006. hedge
funds. Pero otros mercados se beneficiarán también de esta
coyuntura. Según un estudio del Banco Internacional de Pagos de Basilea,
los principales países árabes del Golfo Pérsico, dedicados
a la exportación de petróleo han aumentado sustancialmente sus activos
financieros en los últimos años y han usado a los hedge funds en
sus esquemas. El informe, citado por el Financial Times, señala
que la tendencia rompe las estrategias anteriores, sobre todo las utilizadas en
la década de los ochenta, cuando utilizaron la riqueza petrolera para renovar
sus infraestructuras y realizar cuantioso depósitos de divisas en los bancos
occidentales. Una estimación del FMI calcula que en los últimos
siete años, las subidas del precio del petróleo han proporcionado
a los países de la OPEP unos ingresos suplementarios de 1,3 billones de
dólares, y cerca del 50% de esta cantidad habría correspondido a
los países árabes. En el informe del BIS se asegura que durante
2005, estas naciones han estado comprando bonos del Tesoro de EEUU, fundamental
mente a través de intermediarios británicos, lo que explicaría
que este año, las compras de estos activos en dólares realizadas
por intermediarios de Reino Unido hubieran aumentado un 80% hasta sumar 182.400
millones de dólares. Ley Antiterrorista. Según
estos expertos, el motivo para usar este camino indirecto en las adquisiciones
estaría relacionado con las disposiciones de la Ley Especial Antiterrorista
de EEUU (Patriot Act). Otros importantes beneficiarios de esta situación
habrían sido las empresas de capital riesgo y los hedge funds. Casi
todas las transacciones se habrían realizado a través de los vehículos
públicos de inversión establecidos en estos países, entre
los que destacan, según el BIS, la Autoridad de Inversiones de Abu Dhavi,
que posee activos valorados en 250.000 millones de dólares y la Autoridad
de Inversiones de Kuwait que maneja 100.000 millones. Los países árabes
del Golfo Pérsico también han aumentado sustancialmente sus reservas
de divisas que ahora suman cerca de 85.000 millones de dólares, tras aumentar
63.100 millones. Cerca de la mitad de la cifra total corresponde a Arabia Saudita. |