Viernes 30 de diciembre de 2005
 
La SEC facilita a los grandes fondos su asalto a los consejos de las empresa cotizadas
 
La Bolsa y la Red
Sarah Kline
 

El lobby de los grandes inversores institucionales clásicos está a punto de conseguir una victoria histórica para hacer saltar los blindajes de los altos ejecutivos y los consejeros de las compañías cotizadas. La SEC quiere que los accionistas de las cotizadas voten por Internet.

En los últimos tiempos, los grandes fondos de pensiones estadounidenses, los hedges y las gestoras han adquirido un mayor protagonismo en las compañías en las que mantienen participación. Contra su costumbre de muchos años, los “institucionales” han querido hacer valer su peso en los accionariados de las cotizadas para cambiar consejeros, discutir estrategias o forzar la salida de ejecutivos cuya gestión, al menos según ellos, era más que dudosa.

Pero la dificultad de los requisitos y trámites actuales para abrir las votaciones de sus propuestas a los accionistas minoritarios, junto a los altos costes de los procesos, les ha hecho fracasar muchas veces. Pues bien, gracias a la acción de Christopher Cox, el nuevo presidente de la SEC, a partir de 2007 las posibilidades de éxito de estos grandes accionistas van a multiplicarse.

La Red. El Consejo del supervisor bursátil ha aprobado una nueva regla para las elecciones de consejeros y otras decisiones corporativas que deben ser aprobadas por las juntas de las compañías cotizadas: Los responsables de las compañías tendrán que utilizar Internet como medio para proporcionar a sus accionistas toda la información necesaria para votar una decisión concreta, votación que, además, también tendrá que realizarse a través de la Red.

La SEC ha previsto que en el caso concreto de las elecciones de consejeros, si existen candidatos propuestos por grupos disidentes de accionistas, sus nombres también figuren en las plantillas electrónicas de votación, de modo que a través del simple uso del ratón los accionistas puedan elegir su candidato.

Ahorro. La excusa de los institucionales y la SEC es el ahorro. Según el supervisor bursátil con esta fórmula el conjunto de las empresas cotizadas bajo su supervisión gastarán en estos procesos 1.000 millones de dólares al año menos (853,3 millones de euros).
Edita Asesores de Publicaciones S.L.