|
La prensa venezolana ha especulado durante esa semana con la posibilidad
de que Chávez utilice su actual mayoría parlamentaria
para introducir un cambio constitucional que vacíe de contenido
el concepto de propiedad privada. El presidente no da pistas. Según
los rumores que circulan por Caracas, algunos diputados del Movimiento
V República (MVR), el partido de Chávez, llevan varios
meses preparando un proyecto de desarrollo de algunos artículos
de la Constitución que incluiría que las modalidades
ahora previstas de propiedad privada coexistan con otros sistemas
como la propiedad comunitaria.
La idea es aplicar a los artículos de la Carta Magna que
fijan el concepto de propiedad privada, otros mandatos constitucionales
como aquellos que se oponen a la formación de monopolios
o latifundios. Los parlamentarios del MVR querrían implantar
tres modelos de propiedad, el estatal, el privado y el denominado
social que, en el nuevo texto constitucional que planean aprobar,
incluiría la cogestión y las empresas de titularidad
mixta.
A lo largo del presente año, las autoridades venezolanas
han expropiado más de 97 fincas agrícolas que consideraban
improductivas, amparándose en la Ley de Tierras. Un texto
en el que se define como latifundio los terrenos improductivos que
tengan más de 5.000 hectáreas de extensión.
Las acciones oficiales están previstas por la Constitución
actualmente en vigor en las que se definen las figuras de intervención
y expropiación “por causa de utilidad pública
o interés social”, pero estas acciones deben realizarse
mediante sentencia firme y tras el pago oportuno de una indemnización
que se considere justa.
Dos características que no se habrían cumplido en
los decretos aprobados por los gobernadores de los Estados de Apure,
Guárico, Barinas, Cojedes, Araguas, Yaracuy y Bolívar
que han propiciado las expropiaciones. Y, tampoco, según
un comunicado oficial de la Federación Nacional de Ganaderos
(Fedenaga) existe un criterio claro sobre cuándo se considera
que una finca está ociosa, porque no se ha realizado un censo
del Instituto Nacional de Tierras en el que se defina con claridad
esta figura.
Ahora, algunos opositores aseguran que Chávez utilizará
su amplia mayoría parlamentaria para introducir cambios en
la Constitución que le permita profundizar en su programa
de redistribución de la propiedad privada sin necesitar a
la justicia.
La expropiación de activos empresariales improductivos anunciada
por Chávez plantea ahora dificultades legales, y debe ser
realizada con la coordinación de los poderes ejecutivo, legislativo
y judicial, lo que ha frenado el programa de cogestión entre
trabajadores y Estado. De ahí, el temor a la reforma constitucional.
|