| El
presidente argentino, Néstor Kirchner, se ha involucrado
personalmente en las negociaciones con los supermercados
y las empresas alimentarias argentinas para prolongar los
acuerdos con los que se rebajan los precios. El objetivo
es controlar la inflación que al término de
2005 alcanzó el 12,3%. El primer encuentro del mandatario
ha sido con el propietario de los supermercados Coto, Alfredo
Coto.
La
reunión ha creado una gran expectación. El
pasado mes de octubre, Kirchner y Coto protagonizaron un cruce
de acusaciones. En ese mes se conoció que la inflación
había subido entre agosto y septiembre un 1,2%. Entonces
el presidente argentino responsabilizó de este mal
dato macroeconómico directamente a los supermercados que, según él, pactan incrementos en el
precio de los artículos.
Ahora
parece que ese malestar ha desaparecido por las dos partes.
En la actualidad, los supermercados Coto, junto a Carrefour
y Wal Mart, tienen suscrito un acuerdo con el Gobierno para
rebajar un 15% los precios de más de 200 productos.
El pacto se suscribió a principios de diciembre y
tiene vigencia hasta el 31 de este mes. Ni en ese momento,
ni en la actualidad se sabe si este acuerdo tiene alguna
contraprestación para los empresarios.
La
idea del Gobierno es extender el pacto a lo largo de
todo 2006 y ampliar la lista de precios bajos
a un total de 500 productos. Los propietarios de los supermercados
están dispuestos a acceder, pero han puesto una condición:
que los productores de alimentos también reduzcan
sus precios.
El
Ministerio de Economía, regentado por Felisa Miceli,
ya ha comenzado los contactos con miembros de las empresas
productoras de alimentos como Nestlé, Quickfood
y la Granja Tres Arroyos. Miceli quiere tratar directamente
con ellos para que cada una de las compañías
baje los precios de algunos de sus artículos y así
conseguir que los artículos de primera necesidad
sean accesibles a todos los argentinos. El
presidente Kirchner también participará en
alguna de estas reuniones.
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