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El
año 2005 fue un ejercicio histórico para el
capital riesgo en España. Su protagonismo bursátil
y la nueva ley reguladora para el sector coincidió
con una inversión récord de casi 4.000 millones
de euros, el doble que en 2004, pero superior a la cifra
prevista para 2006.
La
Asociación Española de Entidades de Capital
Riesgo (Ascri) califica 2005 como un ejercicio excepcional.
La inversión ascendió a 3.967 millones de
euros, con el cierre de más de 45 operaciones por
importes superiores a los 10 millones de euros. A 31 de
diciembre, gestionaban fondos por más de 12.000 millones
de euros.
El
sector se consolidó y maduró en
2005, hasta el punto de ascender al tercer puesto en el
ranking europeo por volumen de inversión, sólo
por detrás de Reino Unido y Francia, según
ha afirmado el presidente de Ascri, Juan Díaz Laviada.
Estos datos excepcionales, y el escenario alcista de los
tipos de interés, hacen que para 2006 las estimaciones
sean más modestas, con unas inversiones de entre
2.500 y 3.000 millones de euros.
El año 2005 fue además el de la aprobación
de la nueva ley que regula las entidades de capital riesgo
y que pretende ayudar a los emprendedores, así como
el de la introducción de nuevos productos financieros
para dar entrada a clientes en estos fondos.
Exclusiones.
El capital riesgo es el principal responsable de las últimas
exclusiones de la Bolsa española, como ejemplifican,
sobre todo, Amadeus y Cortefiel. Asimismo, la única
Oferta Pública de Venta (OPV o salida a bolsa) de 2005, la de Dermoestética, procedió
de la desinversión del capital riesgo.
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