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El
no de Bankitalia a la OPA de Unipol sobre BNL
ha vuelto a generar la incertidumbre más absoluta
sobre el futuro de la banca romana. Es pronto para saber
qué hara ahora la aseguradora y qué actores
podrían entrar en juego en la lucha por BNL. Por
el momento, además, sólo Unipol conoce los
detalles del documento con el que Bankitalia justifica su
negativa a la operación.
Esta
misma mañana, los nuevos directivos de Unipol estaban
estudiando dicho documento, según informó
un portavoz a este diario. Ahora Unipol tiene 10 días
de plazo para enviar a Bankitalia sus observaciones y alegaciones
en respuesta a su no. Después, el regulador
tendrá que pronunciarse definitivamente, aunque las
fuentes consultadas destacan que este procedimiento es casi
una formalidad y que las posibilidades de que Bankitalia
cambie su veredicto son casi nulas. Tras el no
definitivo del regulador, la palabra pasará otra
vez a Unipol, que podría decidir de recurrir la decisión
ante el Tribunal Administrativo Regional (TAR) del Lazio,
el mismo al que BBVA pidió que obligara a Unipol
a elevar el precio de su OPA.
Escenarios.
Sin embargo, fuentes de Unipol aseguran que en este
momento la aseguradora no tiene claro si llegaría
a recurrir ante la Justicia. Las hipótesis alternativas
son muchas. En primer lugar, uno de los bancos socios de
Unipol en la OPA, como Nomura, o Credit Suisse, podría
postularse como nuevo líder del consorcio que se
ha formado para comprar BNL y que controla el 51% de la
banca romana. Unipol dejaría de ser el líder
del consorcio, cedería sus contractos de compraventa
de títulos de BNL a uno de los bancos socios y éste
se quedaría liderando la operación,
explicaron a Americaeconomica.com fuentes financieras.
Bankitalia debería volver a pronunciarse sobre la
operación, considerando que sería complicado
decir que Nomura, por ejemplo, no tiene los requisitos patrimoniales
para comprar BNL, añadieron estas fuentes.
Pero Unipol y sus socios también podrían decidir
abandonar la lucha. Un portavoz de la aseguradora admitió
a este periódico que hay mucho cansancio después
de ocho meses y actualmente no se puede excluir ninguna
posibilidad. En este caso, Unipol y sus socios tendrían
hasta un año de tiempo para reducir su participación
total por debajo del 30%. En este escenario, la lucha para
la banca romana podría alargarse muchos meses más
y podrían entrar nuevos actores en juego.
Por
el momento, esta mañana el San Paolo de Turín
se vio obligado a desmentir su presunto interés por
meterse en la lucha por BNL. En cambio, Banca Popolare di
Verona e Novara (BPVN) no se ha pronunciado. Esta entidad
intentó hacerse con las participaciones de BNL en
manos de los constructores del contra-pacto antes de que
BBVA lanzara su OPA. Monte de Paschi di Siena (BMPS), por
su parte, sigue negando la posibilidad de reabrir la cuestión
BNL, pero admite que tomaría en consideración
un estrechamiento de las relaciones con Unipol, ahora que
Giovanni Consorte se ha ido y que el nuevo presidente es
un hombre más cercano a las posiciones de BMPS.
El nombre que más suena en la prensa como quien finalmente
podría llevarse BNL es BBVA. Por el momento el banco
español parece estar a la espera de los movimientos
de Unipol, ya que aún ni siquiera tiene acceso al
informe de Bankitalia.
Hasta la fecha, entre BBVA y Unipol no ha habido contactos,
según aseguran ambas compañías. Fuentes
italianas aseguraron además a Americaeconomica.com
que será muy difícil que sea Unipol quien
busque un acuerdo con el banco español porque
los nuevos directivos que han llegado son muy duros, también
ideológicamente hablando. Estas fuentes recordaron,
sin embargo, que Unipol entró en la puja por BNL
con el objetivo de proteger su inversión en BNL Vida,
la joint-venture de seguros que comparte al 50% con
la banca romana e indicaron que, vayan como vayan las cosas,
es muy probable que la compañía de Bolonia
no renuncie a este objetivo.
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