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Ayer, el secretario del Tesoro
de EEUU, John Snow, fue claro. Washington mantendrá
los recortes fiscales, a pesar del elevado déficit
público (318.620 millones de dólares en 2004).
Bush ha prometido recortarlo pero no tiene prisa. De momento,
no le faltan financiadores.
Los bonos del Tesoro estadounidense
se colocan sin problemas y a rentabilidades perfectamente
asumibles (el diez años se movía hoy en el
entorno del 4,44%), a pesar de que los tipos de interés
de referencia se encuentran ya al 4,25%. Todo gracias a
la voracidad compradora de los no residentes
que siguen adquiriendo mes tras mes de forma creciente títulos
denominados en dólares (101.900 millones, en octubre).
Los extranjeros más dispuestos a financiar a EEUU
están en Asia, en China y en Japón, más
concretamente. Y también en las Islas Cayman, el
domicilio favorito de la cada vez más nutrida armada
de los hedge funds. Desde hace meses en los blogs
financieros ha corrido el rumor de que, en este caso, los
gestores de los fondos de cobertura no trabajaban exactamente
por cuenta propia. Y hoy esta cuestión parece haberse
confirmado.
Ley antiterrorista. En
un artículo publicado hoy por Financial Times
asegura que los países árabes de la OPEP llevan
algunos meses acumulando deuda pública estadounidense,
todo gracias a los ingresos récords que han obtenido
estos años subidos a la ola del aumento de precio
del barril de petróleo. Pero han eludido realizar
directamente las compras ante las dificultades burocráticas
que les planteaba la Patriot Act (Ley Especial
Antiterrorista). Por eso han entrado en el negocio los hedge
de las Islas Cayman.
Récord. Los ingresos
extras del petróleo van a seguir nutriendo las arcas
de los productores en 2006. Y las cifras se convertirán
en récords. Según el Departamento de Energía
de EEUU, este año, los países de la OPEP conseguirán
ingresar 572.000 millones de dólares gracias al petróleo.
La mayor cifra de los últimos 25 años.
Defensa. Algunos analistas
aseguran que la dinámica en la que han entrado los
países productores de petróleo con su reciente
acumulación de riqueza, convierte casi en imposible
que los precios bajen del entorno de los 55 dólares
a medio plazo. El dinero extra ha demostrado ser muy útil
como instrumento de política exterior para países
como Venezuela o Rusia, o para financiar la renovación
del armamento de las fuerzas armadas como ha hecho Arabia
Saudita. Y van a defender los precios altos. Una tesis que
parecen confirmar los recientes mensajes de las autoridades
económicas que aseguran que habrá crecimiento,
aunque no bajen ni el precio ni la demanda del crudo. De
hecho, según algunos expertos, ésta última
subirá en 2006, hasta alcanzar los 85 millones de
barriles por día. Casi 1,7 más.
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