Los
gobiernos de México y Centroamérica preparan
en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) las bases del concurso para designar a la empresa
que decidirá dónde se debe construir la nueva
refinería mesoamericana, según ha informado
la prensa mexicana.
El proyecto, que fue propuesto
por la Administración del país azteca el pasado
mes de noviembre, tendrá un coste de 2.500 millones
de dólares (2.070 millones de euros) y abastecerá
de crudo al mercado centroamericano, con el objetivo de
aliviar la crisis energética que padece el istmo
debido a los elevados precios del barril de petróleo
en los mercados internacionales.
A este precio, habrá
que añadir otros 800 millones de dólares (662
millones de euros), destinados a la infraestuctura de almacenamiento.
La refinería será construida con inversión
privada internacional y el 100% de su financiamiento será
responsabilidad de la compañía que gane la
licitación.
El BID ya ha anunciado que apoyará
la creación de la planta extractora de petróleo
con un préstamo a fondo perdido de 750 millones de
dólares (621 millones de euros). De momento dos empresas
han mostrado ya interés por el proyecto: la anglo
holandesa Royal Dutch Shell y la estadounidense ExxonMobil.
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