Las
intenciones políticas del ex comandante ultranacionalista
Ollanta Humala, favorito para convertirse en el nuevo presidente
de Perú, de rechazar la liberación de la economía
parecen preocupar a los empresarios peruanos. Según
fuentes consultadas por Americaeconomica.com, la
máxima responsable de la Cámara de Comercio
de Lima (CCL), Graciela Fernández Baca, advierte
de que cualquier intento de cambiar drásticamente
el mercado actual, no sería adecuado para el futuro
del país.
La presidenta de la CCL asegura
que los inversores internacionales reaccionarían
categóricamente ante cualquier intento de retroceso
en las formas de mercado. Ante esta situación, el
coste del financiamiento internacional se elevaría,
lo que incidiría negativamente en el mercado financiero
local, uno de los principales impulsores del crecimiento
del consumo y la inversión en el país.
Además, Fernández-Baca
considera que el tratato de libre comercio (TLC) que ha
comenzado a consolidarse con EEUU beneficiará al
país. Pero este planteamiento no termina de convencer
a Humala, quien hace unos días resaltó la
necesidad de convocar un referéndum entre los ciudadanos
peruanos en relación a la firma de un TLC con EEUU.
El vicepresidente de la República, David Waisman,
interpretó los planes del ex comandante como un rechazo
hacia el acuerdo comercial.
Humala, candidato a la Presidencia
del Partido Nacionalista peruano propone en su programa
político la instauración de una Segunda República
a través de una Asamblea Constituyente y rechaza
los monopolios y la completa liberalización de la
economía.
Según las últimas
encuestas en intención de voto, el ex comandante
obtendría en una hipotética primera vuelta,
el 21,7% de los votos, seguido de Lourdes Flores, la aspirante
de Unidad Nacional (UN), con el 21,2%. El tercer puesto
lo ocupa el ex presidente de Perú, Alan García,
del Partido Aprista Peruano (PAP), con el 19,8% del respaldo
popular. Sin embargo, los mismos sondeos revelan que en
una eventual segunda ronda, Ollanda sería derrotado.
Neovelasquismo.
Waisman ha subrayado que de acceder al Gobierno, Humala
aplicará un neovelasquismo, en relación a
la gestión del ex general Juan Velasco Alvarado,
quien llegó al poder a través de un golpe
de Estado en 1968 y que fue derrocado en 1975.
Según explican los periódicos
regionales, Velasco Alvarado nacionalizó el petróleo,
confiscó latifundios azucareros y compró armamento
a la ex Unión Soviética, entre otras medidas
que irritaron a los terratenientes y a EEUU.
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