Jueves 5 de enero de 2006
 
El presidente electo de Bolivia estrecha sus relaciones con Cuba, Venezuela y España
 
Evo Morales hace amigos
Alba Gil
 

El gran vencedor de las elecciones bolivianas y futuro mandatario del país, Evo Morales, está recogiendo muchos éxitos durante su gira internacional. Tras su paso por Cuba, Venezuela y España ha conseguido el apoyo de los líderes políticos de los países que ha visitado. Todavía no se ha puesto la banda presidencial, pero Evo Morales ya ha suscrito algunos acuerdos que ponen de manifiesto las buenas relaciones con Zapatero, Chávez y Fidel Castro.

Por el momento, cuando Evo Morales sólo ha realizado la mitad de las visitas oficiales que tiene en su agenda, ya se ha asegurado el suministro de combustible que necesita su país. Venezuela se lo ha garantizado. También se ha librado de parte la deuda que tenía contraída con España. Zapatero le ha propuesto un canje de esas obligaciones a cambio de educación.

Ayer miércoles, el líder boliviano tuvo una reunión privada con el presidente español en La Moncloa, sede del Gobierno. La charla giró en torno al futuro del país andino y a las relaciones diplomáticas entre los dos gobiernos. El encuentro fue fructífero, cuando terminó, el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, anunció que Zapatero se ha comprometido con Evo Morales a cambiar una parte de la duda boliviana con España, que asciende a 120 millones de dólares (101 millones de euros), por programas de educación.

Además, el Gobierno español también impulsará la modernización de la infraestructura del país andino y colaborará para la modernización de los sistemas de regadíos y la explotación agropecuaria. El respaldo de Zapatero a Evo estaba asegurado antes del encuentro. Pero, según habían adelantado algunos diarios españoles, había una condición: que su gestión sea moderada y se respeten las inversiones de las empresas españolas en el país.

Hecho cumplido. Evo Morales ha pronunciado un discurso muy moderado, en el que ha vuelto a descartar la expropiación de bienes de las empresas extranjeras y se ha interesado por las posibles nuevas inversiones de las compañías españolas en su país. Antes de su encuentro con Zapatero, el líder boliviano se entrevistó ya con los ministros de Asuntos Exteriores y de Industria, Miguel Angel Moratinos y José Montilla, respectivamente.

Los tres asistieron a un almuerzo en la sede madrileña de la Confederación Española de Organizaciones Empresarias (CEOE). Los comensales eran los representantes de las empresas que tienen negocios en Bolivia: Repsol YPF, Iberdrola, REE, Telefónica, Indra, el Grupo Prisa, BBVA, entre otros.

La CEOE aprovechó este encuentro para expresar la voluntad de las empresas españolas de colaborar con el Gobierno boliviano. Un mensaje que ha complacido a Evo Morales. El líder boliviano ha explicado que habrá cambios en su país, pero que también se tendrá en cuenta el papel de la inversión extranjera como motor de desarrollo y la necesidad de un marco jurídico estable.

Existe mucha incertidumbre entre el sector empresarial internacional. Tras el triunfo electoral del MAS, Evo Morales anunció que reestructuraría las relaciones de las compañías privadas y el Estado boliviano. El sector energético sería uno de los más afectados en estas transformaciones. Los contratos con las petroleras ya se han declarado ilegales. Pero no se han concretado mucho más.

La mano derecha del líder boliviano, el vicepresidente electo, Álvaro García Linera, ha dado un nuevo matiz a los cambios que se avecinan. Ha declararo que el nuevo Gobierno aumentará los impuestos a las petroleras. En una entrevista con el diario La Prensa de La Paz, ha anunciado que la intención del nuevo Ejecutivo es elevar los impuestos hasta el 70% u 80%. En la actualidad, la Ley petrolera ratificada por Carlos Mesa el pasado mes de junio, establece que las empresas paguen al Estado boliviano un 32% de impuestos sobre la producción y un 18% de regalías.

A Venezuela también le interesa mucho esta remodelación del sector energético boliviano. La petrolera estatal Pdvsa está presente en el país andino. Y podría salir muy beneficiada. El propio Evo Morales ha declarado que quiere dar un lugar priviligiado a las petroleras estatales latinoamericanas que operan en el país, Pdvsa y la brasileña Petrobras.

El apoyo de Venezuela. Probablemente, este fue uno de los temas sobre los que hablaron Evo Morales y Chávez, en la reunión que mantuvieron el martes, cuando suscribieron la 'Declaración de Caracas'. Un acuerdo de cooperación a través del cual Venezuela financiará proyectos sociales en Bolivia por valor de 30 millones de dólares (25,35 millones de euros).

El convenio también compromete al Gobierno de Chávez a suministrar al país andino el combustible que necesite. A cambio, Bolivia pagará alredor de 150 millones de dólares (126,76 millones de euros) en alimentos producidos en el país. La colaboración de ambos países no se queda aquí. Chávez utilizará su experiencia para ayudar a Evo Morales en la reforma energética que quiere llevar a cabo.

Venezuela acaba de finalizar el cambio de los contratos petroleros con las compañías internacionales a la nueva Ley de Hidrocarburos, aprobada en el 2001. Un nuevo texto que obliga a las empresas extranjeras a crear las denomidas 'empresas mixtas', en las que Pdvsa tendrá una participación mínima del 60%.

Las ayudas y los compromisos firmados perfilan cuál será la política internacional del nuevo Gobierno boliviano. A este respecto, ya se ha definido un claro acercamiento con los líderes latinoamericanos de izquierdas. Antes de que Evo aterrizara en Maiquetía (Venezuela) con una avión de Cubana de Aviación, que Fidel Castro ha puesto a su disposición en esta gira, Chávez declaró a la prensa que Washington y sus aliados forman el "eje del mal", mientras que Venezuela y Bolivia son algunos de los componentes del otro eje, el del bien.

El líder boliviano secundó este discurso en sus primeras declaraciones en territorio venezolano con las mismas palabras que pronunció en Cuba. La intención de Evo son establecer un 'eje del bien' entre Caracas, La Habana y La Paz, en el que se establezcan sólidas relaciones diplomáticas. En este esquema, también se incluye a España y se podría sumar Brasil. Otra de las paradas que Evo Morales tiene previstas dentro de su gira internacional.

 

 

 






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