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El
gran vencedor de las elecciones bolivianas y futuro mandatario del
país, Evo Morales, está recogiendo muchos éxitos
durante su gira internacional. Tras su paso por Cuba, Venezuela
y España ha conseguido el apoyo de los líderes políticos
de los países que ha visitado. Todavía no se ha puesto
la banda presidencial, pero Evo Morales ya ha suscrito algunos acuerdos
que ponen de manifiesto las buenas relaciones con Zapatero, Chávez
y Fidel Castro.
Por el momento, cuando Evo Morales sólo
ha realizado la mitad de las visitas oficiales que tiene en su agenda,
ya se ha asegurado el suministro de combustible que necesita su
país. Venezuela se lo ha garantizado. También se ha
librado de parte la deuda que tenía contraída con
España. Zapatero le ha propuesto un canje de esas obligaciones
a cambio de educación.
Ayer miércoles, el líder boliviano
tuvo una reunión privada con el presidente español
en La Moncloa, sede del Gobierno. La charla giró en torno
al futuro del país andino y a las relaciones diplomáticas
entre los dos gobiernos. El encuentro fue fructífero, cuando
terminó, el secretario de Estado de Comunicación,
Fernando Moraleda, anunció que Zapatero se ha comprometido
con Evo Morales a cambiar una parte de la duda boliviana con España,
que asciende a 120 millones de dólares (101 millones de euros),
por programas de educación.
Además, el Gobierno español también
impulsará la modernización de la infraestructura del
país andino y colaborará para la modernización
de los sistemas de regadíos y la explotación agropecuaria.
El respaldo de Zapatero a Evo estaba asegurado antes del encuentro.
Pero, según habían adelantado algunos diarios españoles,
había una condición: que su gestión sea moderada
y se respeten las inversiones de las empresas españolas en
el país.
Hecho cumplido. Evo Morales
ha pronunciado un discurso muy moderado, en el que ha vuelto a descartar
la expropiación de bienes de las empresas extranjeras y se
ha interesado por las posibles nuevas inversiones de las compañías
españolas en su país. Antes de su encuentro con Zapatero,
el líder boliviano se entrevistó ya con los ministros
de Asuntos Exteriores y de Industria, Miguel Angel Moratinos y José
Montilla, respectivamente.
Los tres asistieron a un almuerzo en la sede
madrileña de la Confederación Española de Organizaciones
Empresarias (CEOE). Los comensales eran los representantes de las
empresas que tienen negocios en Bolivia: Repsol YPF, Iberdrola,
REE, Telefónica, Indra, el Grupo Prisa, BBVA, entre otros.
La CEOE aprovechó este encuentro para expresar la voluntad
de las empresas españolas de colaborar con el Gobierno boliviano.
Un mensaje que ha complacido a Evo Morales. El líder boliviano
ha explicado que habrá cambios en su país, pero que
también se tendrá en cuenta el papel de la inversión
extranjera como motor de desarrollo y la necesidad de un marco jurídico
estable.
Existe mucha incertidumbre entre el sector empresarial internacional.
Tras el triunfo electoral del MAS, Evo Morales anunció que
reestructuraría las relaciones de las compañías
privadas y el Estado boliviano. El sector energético sería
uno de los más afectados en estas transformaciones. Los contratos
con las petroleras ya se han declarado ilegales. Pero no se han
concretado mucho más.
La mano derecha del líder boliviano, el vicepresidente electo,
Álvaro García Linera, ha dado un nuevo matiz a los
cambios que se avecinan. Ha declararo que el nuevo Gobierno aumentará
los impuestos a las petroleras. En una entrevista con el diario
La Prensa de La Paz, ha anunciado que la intención
del nuevo Ejecutivo es elevar los impuestos hasta el 70% u 80%.
En la actualidad, la Ley petrolera ratificada por Carlos Mesa el
pasado mes de junio, establece que las empresas paguen al Estado
boliviano un 32% de impuestos sobre la producción y un 18%
de regalías.
A Venezuela también le interesa mucho esta remodelación
del sector energético boliviano. La petrolera estatal Pdvsa
está presente en el país andino. Y podría salir
muy beneficiada. El propio Evo Morales ha declarado que quiere dar
un lugar priviligiado a las petroleras estatales latinoamericanas
que operan en el país, Pdvsa y la brasileña Petrobras.
El apoyo de Venezuela. Probablemente, este fue
uno de los temas sobre los que hablaron Evo Morales y Chávez,
en la reunión que mantuvieron el martes, cuando suscribieron
la 'Declaración de Caracas'. Un acuerdo de cooperación
a través del cual Venezuela financiará proyectos sociales
en Bolivia por valor de 30 millones de dólares (25,35 millones
de euros).
El convenio también compromete al Gobierno de Chávez
a suministrar al país andino el combustible que necesite.
A cambio, Bolivia pagará alredor de 150 millones de dólares
(126,76 millones de euros) en alimentos producidos en el país.
La colaboración de ambos países no se queda aquí.
Chávez utilizará su experiencia para ayudar a Evo
Morales en la reforma energética que quiere llevar a cabo.
Venezuela acaba de finalizar el cambio de los contratos petroleros
con las compañías internacionales a la nueva Ley de
Hidrocarburos, aprobada en el 2001. Un nuevo texto que obliga a
las empresas extranjeras a crear las denomidas 'empresas mixtas',
en las que Pdvsa tendrá una participación mínima
del 60%.
Las ayudas y los compromisos firmados perfilan cuál será
la política internacional del nuevo Gobierno boliviano. A
este respecto, ya se ha definido un claro acercamiento con los líderes
latinoamericanos de izquierdas. Antes de que Evo aterrizara en Maiquetía
(Venezuela) con una avión de Cubana de Aviación, que
Fidel Castro ha puesto a su disposición en esta gira, Chávez
declaró a la prensa que Washington y sus aliados forman el
"eje del mal", mientras que Venezuela y Bolivia son algunos
de los componentes del otro eje, el del bien.
El líder boliviano secundó este discurso en sus primeras
declaraciones en territorio venezolano con las mismas palabras que
pronunció en Cuba. La intención de Evo son establecer
un 'eje del bien' entre Caracas, La Habana y La Paz, en el que se
establezcan sólidas relaciones diplomáticas. En este
esquema, también se incluye a España y se podría
sumar Brasil. Otra de las paradas que Evo Morales tiene previstas
dentro de su gira internacional.
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