Jueves 5 de enero de 2006
 
Google y Microsoft endurecen su pelea por el liderazgo de la informatica mundial
 
Guerra en las alturas
Ryan O´Connelly
 

Lenta pero inexorablemente, Google continúa su ascensión hacia el liderazgo, un proceso que, de forma inevitable, parece propiciar su enfrentamiento futuro con Microsoft. La empresa de Bill Gates ha perdido ya alguna batalla menor con el buscador de Sergei Brin y Larry Page como, por ejemplo, el fracaso de las conversaciones de casi un año que Microsoft mantuvo con AOL con vistas a llegar a algún tipo de acuerdo empresarial, como una fusión con la filial de Internet del Viejo Imperio informático, que terminó en nada, porque Richard Parsons, el actual máximo responsable de Time Warner, prefirió permitir a Google tomar una participación del 5% en AOL, a cambio de que ambas compañías organizaran una joint venture destinada a impulsar acciones conjuntas para captar publicidad.

Pero el gran enfrentamiento parece estar a punto de llegar. Este domingo, Los Angeles Times, desvelaba que Google ultima un acuerdo con Wal-Mart, para que la gran cadena minorista estadounidense comercialice unos ordenadores a un precio máximo de 200 dólares. El bajo coste será posible, sobre todo porque el PC de Google no utilizará como sistema operativo ninguno de los de Microsoft. Se basará en un nuevo software, desarrollado por los técnicos del buscador que toma como base los sistemas de software libre basados en Linux. El nuevo ordenador personal tampoco incorporará ninguna aplicación de la empresa de Bill Gates.

En otras informaciones aparecidas también en la prensa estadounidense este fin de semana se hablaba con profusión del temor que Google genera en empresas no necesariamente relacionadas en primera instancia con la informática. En concreto las productoras de contenidos audiovisuales, las “majors” no las independientes de mediano o pequeño tamaño, y los medios de comunicación.

En este caso, sin embargo, sólo se trataría de rumores no confirmados. Rumores que apuntan hacia conversaciones mantenidas por Larry Page y Sergei Brin con productoras independientes de contenidos con idea de llegar a acuerdos concretos en los que el poderoso Google pusiera a disposición de estas compañías su capacidad de distribuir verdaderos contenidos pensados para Internet o el teléfono móvil, alrededor del mundo.

Una labor de intermediación parecida a la que ha realizado Apple con los IPODS, pero con un modelo de negocio distinto basado en la explotación publicitaria de los espacios de descarga y en el pago directo por parte de la clientela de los derechos de autor a quienes los ostentan. Sin que existan por medio grandes productoras encargadas de desvirtuar la relación directa productor-consumidor. La amenaza a futuro para las “majors” es, sin lugar a dudas, inquietante. Pero muchos expertos dudan de que estos rumores puedan fraguarse a corto plazo por culpa de la falta de terminales concretos que pudieran usarse en las transacciones. Y ahí vuelve a aparecer, en todo su esplendor, el acuerdo Google-Wal Mart.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.