Jueves 5 de enero de 2006
 
El Gobierno de Brasil liquida la deuda de 135 millones de dólares con Naciones Unidas
 
La lucha de Lula
Americaeconomica.com
 

El presidente de Brasil, Inacio Lula da Silva, continúa con sus esfuerzos por limpiar la imagen de su equipo de Gobierno de cara a las próximas elecciones presidenciales. Aunque el mandatario brasileño no ha revelado todavía si finalmente buscará una segunda Jefatura de Estado, Lula persiste en su tarea de cosechar éxitos para el país con el objetivo de ganar la confianza perdida de una nación que le llevo al poder en 2003. Liquidar la deuda de 135 millones de dólares (114 millones de euros) con Naciones Unidas (ONU), ha sido uno de los nuevos logros del Ejecutivo brasileño.

Con esta decisión, el Gobierno de Brasil pone fin a la situación de insolvencia crónica que mantenía desde hace diez años con la organización, según ha anunciado el ministro de Asuntos Exteriores, Celso Amorin.

Desde enero de 2003, el alto funcionario insistía en pagar los retrasos con la ONU, ya que en su opinión, el endeudamiento representaba un obstáculo en los objetivos de Brasil de ampliar su influencia en el escenario internacional. Del dinero total entregado al organismo, 40 millones de dólares (33 millones de euros), corresponden a demoras de la nación brasileña en 2005, a los fondos relacionados con las operaciones de paz, con los tribunales penales para la ex Yugoslavia y Ruanda así como con el presupuesto regular de la organización, mientras que el restante se refiere a deudas acumuladas de años anteriores.

Algunos analistas han interpretado esta medida del presidente brasileño, Lula da Silva, como una estrategia para conseguir que Brasil, el país más grande de Latinoamérica, obtenga un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, una idea que ha sido desmentida desde la propia Cancillería.

La decisión de liquidar la deuda con la ONU se produce poco después de que el Gobierno brasileño manifestase su intención de querer cancelar su deuda con el Club de París, que alcanza los 5.765 millones de dólares (4.800 millones de euros) y cuyo vencimiento está fijado en diciembre de 2006, según ha declarado el ministro de Hacienda, Antonio Palocci. Algunos analistas citados por la prensa regional consideran que esta decisión forma parte de una estrategia con la que el presidente brasileño, espera mejorar la imagen del país en los mercados externos.

A esta operación, hay que añadir también la cancelación, a principios de diciembre, de la deuda de 15.500 millones de dólares (12.905 millones de euros) con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que vencía en 2006 y 2007.

Éxitos ocultos. Lula ha acusado a la prensa del país de ocultar los éxitos que ha conseguido durante su mandato. Durante su primer pronunciamiento público del año, el mandatario brasileño destacó que logros nacionales, como la creación de empleo y el aumento de los salarios más bajos, no han sido recogidos por los diarios regionales.

El mandatario brasileño también hizo alusión a los casos de corrupción a los que se enfrenta la actual Administración por la existencia de una supuesta red montada por el gubernamental Partido de los Trabajadores (PT) para sobornar a diputados. En este sentido, Lula recalcó que su gobierno no ha puesto obstáculos a las comisiones parlamentarias que investigan el caso.

En relación a la destitución del ex ministro José Dirceu, el que fuera el brazo derecho del presidente, Lula reiteró que hasta la fecha no se han presentado pruebas que le impliquen en los casos de corrupción del PT. Según la decisión legislativa, el político brasileño no podrá ser candidato ni ocupar ningún cargo público hasta el año 2016. Para entonces Dirceu tendrá 70 años.

Visita del canciller australiano. Pero en la agenda de esta semana de Lula ha estado marcada por otros temas. El ministro de Relaciones Exteriores de Australia, Alexander Downer, llegó esta semana a Brasil para celebrar el 60 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con la nación brasileña. El canciller australiano, junto a su homólogo en Brasil, Celso Amorim, reclamaron a la Unión Europea (UE) una mejora en las condiciones de acceso a los mercados europeos para los productos agrícolas.

Ambos titulares de Exteriores destacaron el principal acuerdo alcanzado en la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Honk Kong, en alusión al compromiso de los países ricos de eliminar hacia 2013 las subvenciones a las exportaciones de productos agrícolas. Además, Downer ha indicado que Australia y Brasil trabajarán juntos en temas referentes a la liberación del mercado agrícola en el Grupo de Cairns.

Por otro lado, Downer también tiene previsto ir a México, con quien celebrará también el 40 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas. El canciller australiano discutirá con su homólogo mexicano, Luis Ernesto Derbez, la cooperación bilateral en foros multilaterales como la ONU y el Foro de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico (Apec). Además, el canciller australiano se reunirá con el ministro de México de Energía, Fernando Canales, para negociar la venta a Australia de gas licuado y carbón.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.