Jueves 5 de enero de 2006
 

La Letra de los babalaos cubanos desunidos

Aurelio Pedroso (La Habana)
 
A pesar de que todos los años los dos grandes grupos de babalaos (sacerdotes de ritos afrocubanos) claman cada uno por su bando acerca de la necesaria unidad, en las caracolas para este 2006 tampoco pudieron ponerse de acuerdo.

Hasta el momento, sólo el grupo -que tildan algunos de “no oficial”- de la Comisión Organizadora de la Letra del Año ha sido el que en suprema reunión de 992 sacerdotes de Ifá ha dictado los pormenores para Cuba y el resto del mundo, en contraposición al silencio de la Asociación Yoruba de Cuba, que aún no acaba de lanzar las caracolas sobre el terciopelo para conocer que dicen los dioses del panteón Yoruba.

En lo acontecimientos de interés social, los vaticinios indican el aumento de los hechos delictivos, modificaciones dentro del sistema penal, ruptura de convenios, problemas en el sector de la salud pública, alta incidencia en la deformación moral, promiscuidad en el hogar, la necesidad de hacer un llamado a la sociedad mundial para realizar un análisis sobre el alto grado de corrupción existente en todas las esferas, además de otros signos que auguran mayor violencia, sequías, la necesidad de un estricto cumplimiento de las leyes morales y de organizar las gestiones económicas para evitar grandes pérdidas de dinero.

Nada alentador en cuanto al asunto de las enfermedades. Habrá que estar preparados para recibir males desconocidos para las ciencias médicas, mayor presencia de problemas cerebro-vasculares, afecciones en la piel, estómago, disfunciones en las hormonas y habrá que enfrentar el peligro de las malformaciones en las criaturas por nacer.

El signo regente para este año será Ogunda Irete (Ogunda Akete) acompañado de una oración profética acerca de las enfermedades que aparecen de momento por causas desconocidas e inesperadas.

La divinidad regente goza de mucho arraigo entre los creyentes –que no son pocos- tanto de esta isla caribeña como de otros rincones del planeta. Se trata de Obatalá, que representa a Olodumare (el Supremo) en la tierra, por lo que se considera padre de todas las cabezas y es el orisha de la Justicia, que vive en lugares altos y al que las mujeres embarazadas le hacen sacrificios para que sus hijos vengan sanos al mundo

La divinidad acompañante no es otra que Oshun, protectora de los recién nacidos y se le rinde homenaje en lugares profundos como los ríos.

La bandera será blanca con ribetes verdes y este año han vuelto los pollos a temer por las ofrendas sugeridas: tres pollos, tres clavos, una maceta (vasija por lo general de barro) siete cocos, siete kepis y demás ingredientes.

En Cuba, como se conoce, existen muchas personas creyentes de estos oficios y que una vez comenzado el año recurren a esta llamada “Letra” para prevenirse y conocer qué hacer y qué no. Esta vez, empero, la Letra no ha causado mucho revuelo entre la gente. Y la razón quizás radique en que existen otras letras, y no precisamente provenientes de las caracolas, que dibujan un 2006 con más optimismo y confianza en la mejoría humana.
Edita Asesores de Publicaciones S.L.