| El presidente electo de Bolivia, Evo Morales, aseguró esta semana que Repsol YPF no está entre los “bandidos” a los que ha venido denunciando en los últimos días, pero reiteró que aplicará “mano dura” a las empresas petroleras que no paguen sus impuestos e incumplan las leyes bolivianas.
En una comparecencia en el Instituto Elcano durante su visita a Madrid, Morales destacó la importancia de la inversión pública y la privada extranjera, y anunció el deseo de la petrolera hispano argentina de invertir en la industrialización de Bolivia. En este sentido, el futuro mandatario explicó que miembros de su Gobierno y de la compañía española discutirán a partir de ahora los aspectos técnicos de dicha inversión.
En líneas generales, el presidente electo del país andino dijo que el Estado boliviano va a ejercer el derecho de propiedad sobre los recursos naturales como cualquier Gobierno. “Vamos a nacionalizar, pero eso no significa confiscar ni expropiar ni expulsar a las empresas. Vamos a ser radicales con las empresas petroleras que no cumplen con las leyes bolivianas, que no pagan impuestos y que son contrabandistas”, dijo. Dentro de las líneas de su estrategia de ‘nacionalización’, el líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) indicó que cualquier empresa tiene “todo el derecho a recuperar su inversión y tener derecho a la ganancia”, pero siempre que haya “principios de equilibrio” con los que el Estado boliviano “se beneficie al igual que la empresa que invierte”.
Las palabras de Morales se produjeron apenas unas horas después de haberse visto con Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF en un almuerzo en la patronal CEOE, y de mantener una reunión con el responsable de la petrolera en Latinoamérica, Enrique Locutura.
Al cierre de esta edición la petrolera no se había manifestado oficialmente. Aunque, las bolsas sí parecen haber valorado positivamente el encuentro porque la compañía subía el jueves por cuarto día consecutivo y acumulaba una revalorización superior al 4,5% durante la semana.
Así, algunos analistas creen que se va a tranquilizar el escenario latinoamericano para Repsol y no descartan que la compañía encuentre más facilidades a la hora de explotar las reservas de gas natural en el país que otras empresas del sector, especialmente estadounidenses. Para la corporación española el desbloqueo de la situación es importante porque Bolivia supone en torno al 25% de sus reservas totales de gas natural.
Venezuela. En este sentido, Repsol YPF podría hacer valer sus buenas relaciones con otros gobiernos de la región, especialmente el de Venezuela, para continuar con su acercamiento a Evo Morales. En los últimos meses, y dentro del plan estratégico, la dirección de la petrolera ha reforzado sus acuerdos con compañías nacionales de la zona, como la brasileña Petrobras, la argentina Enarsa y especialmente la venezolana Pdvsa.
El pasado mes de octubre, Argentina y Venezuela dieron entrada a Repsol en su gran alianza petrolera. Un acuerdo firmado en el seno de la cumbre celebrada en Brasilia a la que acudieron Lula da Silva, Néstor Kirchner y Hugo Chávez. Bajo esos términos, la compañía que preside Antonio Brufau se aseguró el acceso a nuevos campos de explotación en Venezuela además de constituir sociedades mixtas con Pdvsa. A cambio, Repsol favorecería la entrada de la firma venezolana en Argentina.
Esta buena relación ha llevado incluso a Repsol a ganar cuota de mercado a grandes petroleras como la estadounidense ExxonMobil, enfrentada además con el Gobierno de Chávez por las obligaciones fiscales. La pasada semana, la empresa española adquirió el 25% que tenía la corporación estadounidense en los campos de Quiamare-La Ceiba, en el Estado de Anzoategui. Ahora Repsol tendrá el 75% de esta ‘aventura’ y Pdvsa el 25%.
En este marco, no es descartable que vistas las buenas relaciones entre Chávez y Morales, unidas a las que mantiene España con ambos, Repsol y Pdvsa acaben explotanto nuevos campos en Bolivia junto a la local Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB). Quizá sea sólo cuestión de tiempo. |